Confiando en Dios, que sigue escribiendo

Queridos lectores: la vida va poniendo tareas en nuestras manos y es bueno tomar conciencia de lo graves e importantes que son. Si eres papá o mamá me comprenderás, si no, simplemente piensa y toma conciencia de las responsabilidades de tu vida, tu trabajo, o frente a tu familia, o las de la vocación recibida. En distinta medida impresiona la desproporción entre lo valioso que es confiado a nuestras manos y nuestras pobres manos. Con esta conciencia acepté con alegría los encargos del Señor Obispo, en el caso de Seguimos Caminando, acompañar al equipo de redacción y la edición del periódico.

“La historia de las elecciones divinas en la historia del Antiguo Testamento contiene numerosas sorpresas. Una y otra vez, Dios escoge a candidatos menos prometedores, como hijos menores y mujeres estériles, para vocaciones especiales. Dios dirige su llamada a profetas como Ezequiel, cuyos problemas de personalidad (¿o deberíamos llamarlos «trastornos»?) parecen incapacitarlos para desempeñar papeles principales en la historia de la salvación. Con independencia de lo que podamos aprender de la historia del pueblo de Dios, al menos deberíamos deducir la siguiente conclusión: los caminos y las elecciones de Dios no son nuestros caminos ni nuestras elecciones. O podríamos recurrir al viejo refrán: «Dios escribe derecho con renglones torcidos»” (Gerald Collins, “La Encarnación”, pág. 148)

Gracias a Dios, y para nuestro consuelo, la elección de lo aparentemente menos apto no es siempre así, ni siquiera en la Historia Sagrada. Casos como el de Moisés que, si bien tenía problemas para hablar, había recibido una educación de excelencia impensable para uno de los suyos en su tiempo, que lo capacitó inestimablemente para legislar y acompañar a su pueblo, son un ejemplo contundente. Así nos da consuelo y alegría la elección de Mons. Santiago Olivera como Obispo de Cruz del Eje, hombre de fe, íntegro, lleno de virtudes y con gran experiencia de conducción en el trabajo diocesano. Claro que esto ahonda el sentimiento de desproporción en sucederle en la conducción de este periódico y, mucho más aún, en acompañar el Instituto San Lorenzo y al Clero Diaconal. Si siento así, comprendo que a todos les suceda.

Sin embargo, querido lector, creo profundamente que Dios cuenta con cada uno de los hombres para cosas grandes. Hay que largarse y animarse porque es Dios quien escribe la historia, lo que importa no son los renglones ni las letras sino el que escribe, Alguien Bueno que nos ama.

Para terminar, simplemente quiero decirte: Dios cuenta también contigo. ¿No lo terminas de creer? ¿Tienes razones para pensar que no eres apto? recuerda: Abraham era muy viejo, Sara estéril; Isaac, un soñador; Jacob engañó a su padre y robó la bendición a su hermano; Esaú, Rahab era prostituta; David asesinó al esposo de Betsabé, su amante; Jeremías era muy joven; Pedro negó a Cristo; la Magdalena estaba poseída por un demonio; Zaqueo era un estafador de su pueblo; Pablo perseguía a los cristianos, etc., etc. No hay excusas, Dios cuenta contigo, Él te está esperando para potenciar todo tu ser al servicio de su Pueblo.

Pbro. Mauricio Larrosa
Agosto de 2008

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