5 de octubre, Nuestra Señora del Buen Viaje

FIESTA PATRONAL DIOCESANA

El lunes 5 de octubre, la Diócesis de Nuestra Señora del Buen Viaje tuvo un nuevo motivo para celebrar la fe. Fue el Día de su Patrona.

La Madre de Dios, nuestra Madre y Patrona, camina con nosotros, el pueblo fiel de Morón. Con gratitud y alegría, se celebró la Eucaristía en la Catedral, compartiendo con María la alegría de la misericordia de Dios. “Nosotros proclamamos esto, y es la manera en que expresamos nuestro amor a María. Nos acogemos a su mandato: 'Hagan lo que Jesús les diga', porque queremos ser fieles a todo lo que el Señor nos está pidiendo en estos momentos, no tan fáciles, que estamos viviendo”, señaló el Obispo, Mons. Eichhorn.

También recordó la celebración del Año Sacerdotal, en el que el Santo Padre ha pedido a los sacerdotes profundizar su oración, para renovar el compromiso sacerdotal. “Pensando en esto, imagino la convivencia de María con los Apóstoles después de la Resurrección, orando con ellos, pidiendo el don del Espíritu; y después en las primeras comunidades cristianas, a las que seguramente también les diría: “Hagan lo que Jesús les pida. Sentir, entonces, a María cerca nuestro como sacerdotes, es para nosotros una gracia de Dios; estar junto a Ella es sentir la presencia de Jesús y que todo nuestro ministerio sacerdotal se impregna del Espíritu Santo, como cuando María visitó a su prima Isabel”.

Pastoral Orgánica - Congreso Misionero

El pasaje del Evangelio de María en la visitación, encuentra a la Diócesis haciendo su itinerario de Pastoral Orgánica, momento en el que todas las comunidades han tenido la posibilidad de reflexionar y revisar su vida, para lograr consensos generales y poder así diseñar un proyecto orgánico.

“También nos encuentra en la preparación del primer Congreso Misionero Diocesano, y, precisamente, tenemos a María como la primer misionera. Es fundamental que nosotros, hoy, en nuestra Iglesia, frente a la Señora del Buen Viaje, nos llenemos de este espíritu misionero, los sacerdotes, los diáconos, las hermanas religiosas, los consagrados, laicos, nadie puede escapar a un firme y decidido impulso misionero, como remarca el Documento de Aparecida. Hoy en día, es urgente la nueva evangelización, salir a compartir la experiencia de Jesús que nosotros vivimos en nuestras comunidades, especialmente los días domingo.

Por eso, preparar el congreso misionero debe ser una tarea importantísima para nosotros que nos ayude a renovar, no solamente nuestra vida sacerdotal, religiosa, de los laicos, sino todas nuestras comunidades para que todos seamos una Iglesia misionera” , expresó Mons. Eichhorn. “Que sepamos acatar este desafío con todo entusiasmo, confiando que el don del Espíritu del Señor siempre está sobre nosotros, para que podamos salir a compartir a Jesús, para que muchos hermanos encuentren en Él la salvación”.

Pastoral Social

“Trabajando juntos nos reconocemos hermanos”

“MES DE LA JUSTICIA SOCIAL”

Frente a las realidades de pobreza con que convivimos ¿Qué estamos haciendo?

El lunes 26 de octubre, en el marco de Mes de la Justicia Social organizado por la Pastoral Social diocesana, la Comisión de Cáritas desarrolló un foro con el que se busca construir un espacio, en el que se intente suscitar encuentros para que, a partir de diálogos abiertos, respetuosos, fraternos, solidarios, se pueda avanzar en generar situaciones favorables para que muchos hermanos y hermanas que hoy conviven entre la ciudadanía, puedan superar las situaciones de pobreza, marginación o exclusión en que se hallan.

El panel de expositores estuvo integrado por el Sr. Obispo de Morón, Mons. Luis Guillermo Eichhorn; representantes de los tres municipios que conforman la Diócesis: por Hurlingham, el Intendente Municipal, Sr. Luis Acuña; por Morón, el Lic. Lucas Ghi, Secretario de Gobierno, y próximo Intendente Municipal; por Ituzaingó, el Lic. Ricardo Omar Castro, subsecretario de Acción Social y Políticas Culturales; por la Unión Industrial del Oeste, su vicepresidente: Sr. Roberto Guerrieri; por la CGT Regional Morón, su Secretario General: Sr. Domingo Bruno; y representantes de la Red Esperanza, de Cáritas Diocesana.

En las sucesivas ediciones de Seguimos Caminando, compartiremos cada una de las exposiciones. En esta edición, comenzamos con el Sr. Obispo y el Vicepresidente de la Unión Industrial del Oeste (primero desde la izq. en la foto).

A Dios se va por el camino del amor al prójimo

Tras leer la lectura del Evangelio que dice : “…Vengan benditos de mi Padre y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso y me alojaron; desnudo y me vistieron; enfermo y me visitaron; preso y me vinieron a ver…” , el Sr. Obispo subrayó que Jesús enseña a poner en práctica la caridad y el amor, en una actitud de misericordia y compasión hacia el hermano. Jesús en su encarnación se ha identificado con todo el género humano, y especialmente con los hermanos pobres y necesitados.

Fiel a su Maestro y Señor, a lo largo de la historia, la Iglesia siempre ha manifestado su preocupación por los pobres y los más necesitados, es parte esencial de la vida cristiana. “Vida que no es simplemente ser piadoso o creer, tener fe. La vida cristiana es, desde esta actitud de piedad, desde el amor a Dios y la fe que nos hace ver y creer en Jesús, amar a Dios en este hermano, porque a Dios se va por el camino del amor al prójimo.

De ahí, la importancia que tiene para los católicos la caridad. La caridad con el pobre no es algo opcional, es parte integrante de la vida del cristiano. Por eso la Iglesia busca la manera de organizar la caridad, precisamente para hacer que la ayuda de cada uno de los fieles cristianos, se pueda canalizar en forma eficaz y ordenada” , explicó Mons. Eichhorn, aclarando que “estamos ante una realidad dura de pobreza”.

La Iglesia ve en el pobre el rostro de Cristo y esto nos mueve a amarlo, y a tratar, no solamente de ayudarlo asistiéndolo en su necesidad: Esta persona tiene que desarrollarse de manera integral en todo lo que hace al hombre, en su realidad material, corporal, espiritual, familiar, social y religiosa.

El hombre tiene que vivir con la dignidad propia de un hijo de Dios. Cada hombre es imagen y semejanza de Dios, por eso la pobreza tiene que dolernos y mover nuestro corazón.

Es por todo esto, que Cáritas a través de sus organizaciones en sus diferentes áreas, busca atender al pobre.

Es una preocupación constante. La actividad de ayuda al pobre va a estar siempre presente en la Iglesia”.

La única forma genuina de sacar a la gente de la pobreza es con trabajo

A su turno, el Sr. Roberto Guerrieri, remarcó que la pobreza existió siempre y seguirá existiendo, pero lo que es muy triste, es que en un país tan rico como este, haya una pobreza de un 30 por ciento. Una pobreza que toca la indigencia, no es una pobreza digna como la que viví cuando era joven, tiempos en los que pese a la rigurosa situación, pude estudiar y desarrollarme plenamente. “Hoy hay que recurrir a organizaciones sociales y si no es por ellos, la gente se moriría de hambre” , se lamentó.

Es cuestión de saber administrar un poco mejor los recursos” , opinó, elogiando la administración de la Provincia de San Luis. “La manera de combatir la pobreza es con educación y trabajo”.

También compartió un reclamo de los empresarios por más apoyo: “Nosotros somos los que damos el trabajo, y hay momentos en los que nos sentimos tan desprotegidos. Dando trabajo es la única forma genuina de sacar a la gente de la pobreza, y nosotros tenemos que luchar con numerosas injusticias para poder mantenernos”.

Rescató las palabras del político Felipe González: “Muy bien el socialismo, pero cuidemos al empresario, porque sin él estamos en graves problemas”. “El empresario es quien da trabajo”, sostuvo Guerrieri, advirtiendo que en una sociedad no pueden ser todos sus ciudadanos empleados públicos.

Concluyó agradeciendo a todas las instituciones por sus enormes esfuerzos para atender a la gente, volviendo a mencionar su tristeza porque en un país como la Argentina se den estas situaciones de injusticia social.

 

Pastoral Social

“Trabajando juntos nos reconocemos hermanos”

“MES DE LA JUSTICIA SOCIAL”

Actitud ante los problemas sociales

El mes de octubre fue un mes de mucho trabajo para los grupos que componen la Pastoral Social de Morón, quienes desarrollaron numerosas actividades bajo el título: "MES DE LA JUSTICIA SOCIAL".

Conmemorando los 40 años del Documento de San Miguel, la Asociación Civil Mons. Farrell tuvo a su cargo el inicio del Mes. Organizó un taller interactivo en la Universidad de Morón que contó, entre otros, con Mons. Raúl Trotz y el Sr. Pablo Narvaja como panelistas. Allí, expusieron sobre un artículo escrito por Mons. Raspanti: “La actitud ante los problemas sociales”.

La apertura del evento y del mes de actividades estuvo a cargo del Sr. Obispo, Mons. Eichhorn, y del P. Jesús Alonso Núñez, Delegado para la Pastoral Social.

“Este Mes, cuyo origen está en la experiencia positiva de la Semana Social de Ituzaingó, tiene por finalidad sensibilizar y concientizar a la ciudadanía acerca de las problemáticas sociales que aquejan a la ciudades de Morón, Hurlingham e Ituzaingó, invitándolos a profundizar desde una perspectiva creyente, para iluminar, promover y asistir la promoción integral del hombre mediante la praxis de la liberación cristiana”, expresó el Sr. Obispo, remarcando la necesidad de un profundo análisis de la realidad con ojos de fe, para no caer en el desaliento y descubrir los caminos por los que Dios comunica la esperanza. Así mismo, recordó las palabras del Papa Benedicto XVI : “Las religión Católica y las demás religiones pueden contribuir al desarrollo, sólo si Dios tiene lugar en la esfera política”.

El plan de Dios sobre la sociedad

“Dios crea al hombre varón y mujer, crea una sociedad, una familia. Dios, como comunidad de Amor (Padre, Hijo y Espíritu Santo), tiene un proyecto social. Nosotros tenemos que formar una sociedad que sea reflejo de esta sociedad trinitaria.

Es importante que el análisis de la realidad se comparta con otros hombres y mujeres con quienes formamos un solo cuerpo, buscando juntos esos caminos a través del discernimiento comunitario, siendo todos responsables de la sociedad en que estamos. Cualquiera sea la posición religiosa, ideológica, ética, tenemos que convivir y encontrarnos para construir la 'casa' donde vivimos todos.

Al buscar estas soluciones juntos, estamos anticipando el horizonte hacia el que caminamos, un mundo más fraterno y más solidario. En la medida que nos vinculamos y trabajamos juntos para encontrar caminos que garanticen la dignidad de todo ser humano, nos reconocemos hermanos”, sostuvo el Obispo de Morón, aclarando que el mensaje de la Iglesia se hará creíble con el testimonio de sus obras . “La pastoral social es la voz de la Iglesia viva y conciente de que su misión es evangelizar las realidades sociales, culturales, económicas y políticas del mundo. Especialmente son los laicos los que deben impregnar del espíritu evangélico las estructuras temporales”.

Actitud ante los problemas sociales

Mons. Trotz hizo uso de la palabra para referirse al texto de Mons. Raspanti, reflexionando que la gran presión cultural que reciben las personas todos los días, hace que sean consumidoras y no ciudadanos, y que bajen sus ganas de querer luchar por la Justicia Social . Señaló que el Documento “Rerum Novarum” del siglo XIX marca un comienzo y una línea nueva en la preocupación de la Iglesia por el tema social, que tiene continuidad en el Concilio Vaticano II, en Medellín y en “Gaudium et spet” y que a pesar de que las circunstancia son tan distintas actualmente, sigue habiendo continuidad y lo importante es ver hoy, cómo se es capaz de reavivar aquella pasión y las ganas de luchar.

“Esta es la clave, la actitud en este mundo que nos toca vivir. Hay que ser agradecido con el pasado, hay que tener esperanza sobre el futuro, para tener pasión por el presente, para tener la fuerza interior y la convicción de que hay que hacer algo . Nadie puede sentir que no tiene algo que hacer, todos tenemos y podemos aportar algo”, subrayó.

Mons. Raspanti aportó en la época de 1969, acompañado por Mons. Farrell esta carta pastoral. En ella manifiesta que “estamos viendo un deterioro y un malestar en la ciudadanía de hoy, esto nos indica dos posibilidades, una es 'esto no tiene arreglo' y la otra es 'tengo que hacer más esfuerzos'”. “Si hoy repetimos lo mismo de hace cuarenta años, quiere decir que tenemos que hacer mucho más para que esto se revierta” , subrayó Trotz.

Raspanti propone ver, juzgar y actuar. Asocia absolutamente el tema de la santificación al trabajo y a la transformación de la sociedad. “Es función nuestra ayudar a la santificación de los hombres en nuestra participación en la vida cotidiana y educando las conciencias.

El hombre moderno va perdiendo el sentido del pecado, siendo una triste realidad una sociedad a la que de alguna manera, le cuesta enfrentarse con que hay cosas buenas y cosas malas. Debemos ayudar a tomar conciencia de las cosas malas”, manifestó el Sacerdote, comentando que los cambios de estructura por si solos, no garantizan nada. “La función nuestra es llegar al hombre, a su corazón. El tema de fondo es trabajar y ayudar en un cambio de actitudes, de conducta cotidiana, en un cambio del corazón . Tenemos que enfrentarnos con nuestras miserias y ayudar al nuestro pueblo a enfrentar las suyas . Si nosotros no somos capaces de hacer profundas reformas en nuestras conductas cotidianas será muy difícil salir adelante”.

Condiciones prácticas

Los disertantes coincidieron en la gran actualidad de los tres ámbitos que marca Monseñor Raspanti como condiciones prácticas:

El primer gran ámbito: Los problemas laborales, en el que se hace hincapié en la importancia de la estabilidad del trabajo y del trabajador.

El segundo gran tema: La vivienda, donde se resalta la posibilidad de que todos puedan acceder a un habitad propio.

Y el último gran aspecto: La participación, en el que se remarca la necesidad de participación, invitando a los laicos a que participen en Cáritas, de las organizaciones de los barrios, etc..

“Para el éxito, todo debe estar acompañado por una verdadera actitud que surja del amor al otro, del amor a la comunidad”, señala Mons. Raspanti en su texto.

 

Junta Regional de Educación Católica

El rol del Representante Legal

La Junta Regional de Educación Católica de la Diócesis convocó a Representantes Legales de los colegios parroquiales, diocesanos y congregacionales, a una reunión para reflexionar sobre el rol del Representante Legal y trabajar sobre el Documento pastoral para su ejercicio. La jornada tuvo lugar el 8 de septiembre, en la sede de la JUREC (Salta 327 - Morón) y contó con la ponencia del Dr. Claudio Ramos, Secretario del CONSUDEC, y con la presencia del Sr. Obispo, Mons. Eichhorn y del Vicepresidente del CONSUDEC, Prof. Mauro Alonso Gallo.

El Delegado para la Educación, Pbro. José Antonio Demaría, remarcó la importancia para un Representante Legal de practicar la escucha, para no vivir una realidad limitada, sino la riqueza de toda la Institución que tiene a cargo. “El Señor nos está llamando a que escuchemos el clamor del Pueblo de Dios, a llevarle su Palabra a las mujeres y hombres de este tiempo, para que ellos también puedan escuchar y hablar cosas de Dios”, señaló.

“El Cardenal Cuarrachino definía al Representante Legal como vínculo relacionante entre todos los miembros de la comunidad educativa, es el responsable último de todo el quehacer educativo. Su misión de animador parte del Ideario de la escuela católica y abarca toda la actividad escolar, tendiendo a lograr criterios y acciones comunes a todas las personas que conforman la actividad educativa . Estos criterios y acciones iluminados siempre por el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia, son los que deben aplicarse al desarrollo integral de la actividad socio-cultural y evangelizadora. “Tenemos que indagar si como representantes legales cumplimos este rol de conductores de la comunidad educativa, de interpelar y ser interpelados por la comunidad en la cual estamos trabajando”, indicó el Dr. Ramos.

Entre sus recomendaciones, remarcó la importancia de que posea experiencia docente, de que se integre a la comunidad educativa y comparta sus alegrías y tristezas. “Debe ser el primero en encarnar el proyecto institucional de la entidad propietaria y debe tener muy claro hacia dónde va la escuela. Es un agente unificador, y es la persona más cercana al carisma de la entidad propietaria; hace propio ese carisma y lo hace presente en la comunidad educativa”.

La tarea del representante legal es coordinar, para lograr la eficiencia, utilizando óptimamente los recursos para obtener los mejores resultados. Y lo fundamental es que pueda integrar la totalidad de la Institución educativa. “El directivo desde la unidad puede llegar a ver el todo, el representante legal tiene la obligación desde el todo, de ver la unidad”. El representante legal: anima, conduce, coordina, organiza, motiva. No es autosuficiente, no es solitario, no está ausente, no deja de integrarse, y no se aisla.

Es clave conformar equipos de trabajo para encarar la complejidad que tiene la escuela de hoy. Unificar criterios y acciones para evitar conflictos ante los grandes cambios en la relación con el personal; con el estado, que antes supervisaba y ahora controla; con las familias, cuando antes un papá no estaba de acuerdo con lo que proponía la escuela, retiraba a su hijo, y ahora, quiere que la escuela se adapte al niño.

El representante legal tiene dos líneas de trabajo: Una, la misión, que es el resguardo del proyecto educativo; y otra, la función desde el área administrativa; siempre, ambas en forma integral y participativa. “Nosotros somos como Representantes Legales, administradores de un bien que no nos pertenece, que no es propio, por eso la responsabilidad es mucho mayor, principalmente porque todas las consecuencias de nuestro accionar repercuten en el entorno”, explicó.


Área de Pastoral de Laicos

La vocación laical

Concluyendo los encuentros sobre la Vocación Laical que organizó Área de Laicos, que contaron con los aportes de la Dra. Paola Del Bosco y del Sr. Obispo, Mons. Luis Guillermo Eichhorn, el 5 de agosto tuvo lugar en la Casa del Laico una jornada en la que el Asesor del Área, Pbro. Mariano del Río, expuso algunas cuestiones orientativas de la Pastoral de los Laicos para la Diócesis.

Lo primero que remarcó, frente a la cultura actual y que es necesario enfrentar, fue la dificultad de “la queja”. “En estos tiempos, lo primero que puede generar un mal espíritu es la actitud de quejarse por lo que le toca vivir a cada uno. El quejarnos atenta contra lo que Jesús quiere de nosotros. Los que creemos en el Dios de la vida, sabemos que a pesar de las dificultades que nos tocan, estamos llamados a vivir en plenitud.

Dios nos llama a vivir animados por la esperanza, que justamente es lo contrario a la queja. La actitud que revierte la queja es la 'actitud contemplativa'. Esta opción de la vida espiritual es la que tiene que animar cualquier camino pastoral de la iglesia de estos tiempos”, explicó.

La gente no responde como respondía antes a las propuestas que hoy le hacen los católicos. Aparecida es muy clara, a un nuevo tiempo, se necesita una nueva propuesta que tenga la novedad del Evangelio. “Hoy, se da un mundo muchas veces adverso al Evangelio, y estoy convencido de que esa no respuesta, es un signo del Dios de la vida. Es decir, al ver la historia de la Iglesia descubrimos que los tiempos de mayor fecundidad, no han sido los tiempos de esplendor, sino aquellos difíciles y, más que nunca, en el tiempo del martirio”, subrayó.

El primer reclamo en este tiempo, es una actitud contemplativa. Actitud propia del discípulo, del humilde, del pobre, de aquel que puede descubrir la presencia de Dios, del que quiere recomenzar siempre en Jesús e ir a su encuentro.

El que es contemplativo, es humilde, porque sabe que su tarea no es que el otro haga lo que dice, sino orientar en la búsqueda de lo que Dios quiere. Ese es capaz de descubrir en la vida del otro las huellas del paso de Dios.

El desafío

“Jesús nos está llamando y nos está hablando al corazón. No hay vocación cristiana sin preguntar a Jesús: '¿A qué me estás llamando?”. Jesús, a través mío, quiere hacer algo en esta realidad. No podemos vivir sin descubrir esa vocación, sin una mirada contemplativa que nos da la fuerza y la acción del Espíritu Santo”, resaltó el P. Mariano, indicando que todo esto se debe asumir desde una estructura de comunión. “La comunidad deber anunciar a Jesús, pero fundamentalmente hoy, debe anunciar el Evangelio de la santidad, asumiendo que los laicos están llamados a ser santos. El gran desafío es hacer transparente a Jesucristo, dar testimonio de alguien transformado por Él”.

 

Septiembre ~ Octubre de 2009