Parroquia Cristo Obrero

Un programa radial diferente que toca el alma
de un pueblo: Hurlingham; de un barrio: Mitre; de una comunidad: Cristo Obrero.

Lo usual sería cerrar la nota diciendo que “no dejen de sintonizar y escuchar FM 93.3 porque realmente vale la pena, todos los sábados de 8 a 10 hs”, pero preferimos aconsejárselos desde la primera línea. Verdaderamente, llegan a la audiencia con su trabajo, con su alegría, frescura, simpleza, un lenguaje claro, un corazón abierto y un grito de esperanza que anima la mañana del sábado. Son un equipo fenomenal que lo dicen y lo tienen todo: desde Chacho (70 años), la dulzura paterna derramada en cada programa, hasta Jazmín, una adolescente de 14 años con toda su frescura, junto al Padre Carlos Landriel, Cristina, Cristian, Manu, Mónica y Alejandro.
Entrevistamos al equipo y le preguntamos cómo surgió la idea de hacer este programa y cómo hicieron para llegar a tanta audiencia que los sigue sábado a sábado:

El Padre Carlos nos contó: “Obtuve cierta experiencia de radio, en mi comunidad anterior, ayudando a organizar desde la producción, y eso me sirvió como base. Ya como párroco tenía este sueño: “hacer un programa radial para la comunidad”. En el camino conocí a Alejandro (sonidista-musicalizador), charlando compartimos sueños, los dos quedamos muy entusiasmados con la idea de hacerlo realidad. Yo creo que se fue gestando en silencio, después de Pascua surgió. Pensé en el equipo de locutores, debía ser algo especial, y creo que hay bastante de la clave allí. Cada uno de ellos no sólo son referentes de cada comunidad, sino también personas muy queridas en el barrio.”

Emmanuel (a) Manu (18 años): -“Nos reunimos todos los viernes a preparar el programa. Siempre decimos que en una hora lo dejamos listo, pero nos lleva un poco más, se nos pasa volando el tiempo.”

-Notamos que la alegría es lo que predomina en este equipo, tanto en la radio como en estos encuentros de preparación. “La fe de mi pueblo” ¿Por que éste título y no otro?
Isabel (maestra en la escuela de adultos): -“Semanas antes de comenzar, lo trabajamos mucho, lo rezamos y era el que encerraba a quienes queríamos dirigirnos: ¡A todos! Al que manifiesta su fe tocando la Virgencita que está en la esquina de su casa; para el que lleva una estampita en el bolsillo; para aquel que no va a Misa pero jamás deja de persignarse al pasar frente a una Iglesia; para el que se aferra al rosario y no sale si no lo lleva. Para todos los que tienen fe”.

Cristian (scout, catequista, 17 años): -“Nuestra gente es cristiana, tiene fe, la vive, la expresa de algún modo, con un estilo particular. Eso es lo que en el programa queremos rescatar, valorar, resaltar, desde el respeto ‘el modo que nuestra gente tiene para expresar y vivir la Fe’”.

- ¿Cómo viven el ida y vuelta con los oyentes?
Jazmín (guía): -“Hay mucha gente que no conozco y se me acerca , me saluda y me dice que le gusta mi voz, que el programa es muy lindo; otra, me pide que envié saludos el próximo sábado o recuerde el cumpleaños o nacimiento de algún familiar.”
Cristian: -“la gente te reconoce y felicita por como salió el programa. Me siento feliz porque “llegamos al oyente” y lo vivimos con la responsabilidad de ser apóstoles de Cristo en la radio”.

“Seguimos Caminando” buscó la opinión de algunos oyentes. Esto fue lo que nos dijeron:
Marián: -“Sí, los escucho, al principio me resistí porque era un programa religioso (no soy de ir a Misa), pero pese a ello, los seguí sintonizando cada sábado. No es un programa pesado como me había imaginado. Hasta un día me animé a llamar por una consigna y la telefonista es tan amorosa que el próximo sábado volví a llamar, porque ese día al escucharlos me sacudió.”
Rosa: -“me enteré en la Misa de la Capilla que el Padre Carlos comenzaba un programa de radio. Como me levanto temprano esperé a que se hiciera la hora, me costó encontrar la sintonía, FM. 93.3, así que ahora no muevo el dial de la radio en la semana porque tengo miedo de no volver a encontrarlo. Me gusta muchísimo, me alegran porque son muy ruidosos, y también me hacen llorar a veces, con esas reflexiones o alguna canción. Dura 2 horas pero se me hacen cortas, siempre me encuentro diciendo: ¡Ya termina! Yo vivo sola y realmente llenan mi hogar de luz y esperanza.”

Desde el periódico diocesano los alentamos en la tarea de comunicar y nutrir la fe de nuestra gente.☺

“La piedad popular es un imprescindible punto de partida para conseguir que la Fe del pueblo madure y se haga más fecunda”( Evangeli Nuntiandi 48).

 

Noviembre ~ Diciembre de 2008