“Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de su Pueblo” Salmo 115

Con gratitud al Señor, la Diócesis de Morón celebró
una nueva Ordenación Sacerdotal

Juan Bautista Agú fue ordenado Presbítero

En su juventud, en la década de 1960, como seminarista diocesano proveniente de la Iglesia Catedral, había realizado sus estudios en el Seminario de Devoto. Por esas circunstancias de la vida, no pudo concretar su anhelo en aquella oportunidad y, sin dejar de trabajar por el Reino, permaneció vinculado a la pastoral de la mencionada comunidad parroquial.

Pero el Señor, que tiene otros tiempos, a los 65 años de edad, lo llamó y recibió el Sacramento del Orden Sagrado, Mons. Eichhorn lo ordenó Diácono el 20 de octubre de 2007. Y, el 12 de mayo pasado, Fiesta de María Madre de la Iglesia, recibió el Orden del Sacerdocio por la imposición de manos y la oración consagratoria del Sr. Obispo.

“El amor, la misericordia del Padre van más allá de la edad, de las circunstancias, de los lugares. La gracia de Dios se hace presente y se manifiesta a través del ministerio sacerdotal, esa fuerza salvadora que se ha suscitado entre nosotros y que es la presencia de Jesús, por eso nos alegramos de este acontecimiento y nos unirnos especialmente al corazón de Juan, que exalta de alegría por este paso que ha dado en su vida”, expresó el Sr. Obispo durante la ceremonia de Ordenación.

María, Madre de la Iglesia
Las palabras del evangelio: “Mujer, aquí tienes a tu hijo” y después al Discípulo: “Aquí tienes a tu madre”, evidentemente salen del corazón de Jesús, que entrega a su Iglesia a su misma Madre y la deja para siempre como Madre de la Iglesia.

“A partir de entonces ~prosiguió el Mons. Eichhorn~ la Iglesia ve reflejada en Ella, como modelo que es, toda su tarea, que está marcada precisamente por este carácter maternal. El mandato de Jesús de ir por todo el mundo haciendo discípulos, bautizarlos, y educarlos en todo lo que Él enseñó, lo va a llevar adelante, no como una gran tarea rutinaria, sino con un corazón de Madre.

Esto es lo que se refleja de una manera especial el sacerdocio, que no es un cargo o un empleo, sino un ministerio, es decir, un servicio a los hombres, como el servicio a los hijos que realiza una madre en su hogar.

Así como una madre engendra a sus hijos, les da a luz, los mima, los alimenta y lo ayuda a crecer, piensa en su futuro y quiere lo mejor para ellos, la felicidad plena. Entonces, va sembrando en sus corazones valores, actitudes y especialmente la fe, porque quiere la vida eterna para ellos, así la Iglesia, a través del ministerio sacerdotal, engendra hijos con la fuerza de la Palabra, con el Sacramento del Bautismo. Hijos de Dios que la Iglesia cuida, protege y alimenta con la Palabra y los Sacramentos.

La gracia de Dios los va haciendo crecer en el seno de una Iglesia que es madre y que vela por sus hijos para que vayan creciendo, madurando en su vida de fe.

Todos tienen que alcanzar la plenitud de la vida, que es la santidad. Todos los bautizados están llamados a la plenitud de vida en Cristo y la caridad.

Juan, por su edad, madurez y vocación del ejercicio del ministerio sacerdotal, irá en esta línea de la maternidad, de hacer crecer, de hacer vivir en profundidad la vida cristiana, de profundizar en la vida espiritual”.

Los Sacerdotes, realizan muchas tareas que van cubriendo su tiempo, van llenando su agenda y, muchas veces, se olvidan de cosas que son fundamentales como la oración, la contemplación, el meditar y alimentar la vida con la Palabra de Dios, el preparar profundamente la Homilía, el atender, escuchar con el corazón a los hermanos que recurren a ellos, con la dulzura y ternura de una madre. “Estas cosas dignifican a la Iglesia”, afirmó el Sr. Obispo, remarcando que la vida sacerdotal no se mide tanto por la actividad, sino fundamentalmente por la oración, por la entrega, porque precisamente una de las misiones del sacerdote es orar por sus fieles, por sus pueblo, ofrecer, como hizo Jesús, sacrificios por su pueblo, santificándolo con la gracia de Dios. “Este es el fundamento de toda la actividad sacerdotal para ser fecunda”.☺

 

Mayo ~ Junio de 2008