La Diócesis oró por la patria

Lo hizo el sábado 24 de mayo, durante la Fiesta del Santísimo
Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi).

“Todos sabemos los momentos difíciles que estamos viviendo. Se están jugando en este momento, intereses muy importantes para nuestra nación.
Necesitamos ponernos llenos de confianza en las manos del Señor para que haya entre nosotros paz, justicia, verdad, amor fraterno”
, manifestó Mons. Eichhorn luego del momento de adoración y bendición con el Santísimo, en el atrio de la Catedral. Al tiempo que los presentes dieron lectura a la Oración por la Patria, el Sr. Obispo pidió la intercesión de la Santísima Virgen María, en su advocación del Buen Viaje, quien congregó a su grey en torno de su Hijo, presente en la Eucaristía.

El Cuerpo y la Sangre de Cristo nos unen

Bajo este lema, el pueblo fiel de Morón vivió un día de fiesta. Las distintas comunidades de la Diócesis se dieron cita en el Colegio San José de los Hermanos Maristas, para participar de la Misa solemne y, posteriormente, recorrer las calles de Morón con el Santísimo, proclamando la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
Mons. Eichhorn llamó a los moronenses a trabajar por la unión, y a ser una Iglesia misionera, evangelizadora, que siempre lleve a Cristo y su mensaje a todos los hombres.
“¿La copa que bendecimos no es acaso la comunión con la sangre de Cristo? ¿El pan que partimos, no es la comunión con el Cuerpo de Cristo? Ya que hay un solo pan, todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese mismo pan”.
“Esta es nuestra fe”, afirmó el Sr. Obispo. “Nos alimentamos de Jesús. Este hecho hace de nosotros un solo Cuerpo. Jesús entrega su carne para que tengamos vida, y participando de esta comunión, seamos una Iglesia, su Cuerpo.
Nuestra unidad, esto es la Iglesia. Es el primer y fundamental valor por el cual tenemos que trabajar y preocuparnos.

El Señor quiere hacer de nosotros un solo cuerpo. Cada uno de nosotros, miembros vivos de su Cuerpo, unidos a los demás con nuestros carismas y dones, para servir a todos los hombres”.
Una de las ideas principales del mensaje de Monseñor Luis Guillermo, se centró en las palabras que se pronuncian luego de la consa-gración: “Cada vez que comemos de este pan y bebemos de su sangre, recordamos y anunciamos la muerte y resurrección del Señor, hasta que Él vuelva”.

“Hoy, somos nosotros los testigos de su muerte y resurrección, porque vivimos este misterio de comunión plena con Él, porque permanecemos en Él.
Anunciamos que Jesús murió por nosotros en la Cruz, que resucitó. Él está en medio de nosotros para que tengamos vida plena y abundante, y nos envía su Espíritu para transformarnos y santificarnos, para que podamos anunciar este Evangelio, la Buena Noticia, a todos los hombres.
Nuestra Iglesia no puede dejar de ser una Iglesia misionera, que anuncia, que sale a buscar a la oveja perdida, que llega a todos los rincones, para que todos puedan escuchar este anuncio de Jesús.
Somos un pueblo que camina, que va por el desierto en una larga peregrinación a la Casa del Padre. Por eso nos alimentamos con la Eucaristía que nos da fuerza, esperanza y fortalece nuestra fe, nos hace uno por la comunión”, expresó el Obispo de Morón, concluyendo con el deseo de que “el Cuerpo de Cristo fortalezca nuestra comunión, y nos anime a todos a ser verdaderamente una Iglesia misionera”.☺


Nuestra Gente

Grupo de hombres de la Parroquia San José, de Morón Sur

"Amigos de Jesús"

Juan 15, 14-15
“Ustedes son mis amigos si cumplen lo que les mando. Ya no les llamaré servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Les llamo amigos, porque les he dado conocer todo lo que aprendí de mi Padre”.

Próximo a cumplir cuatro años de vida, el grupo de hombres de la Parroquia San José, de Morón Sur, crece en número y se consolida. Además, sus actividades han trascendido el territorio parroquial.

La idea original fue del Párroco, Padre Casimiro, quien al ver que tenía muchos hombres en su comunidad, decidió juntarlos a realizar distintas actividades recreativas, para luego reunirse a hablar temas de Iglesia.
Con algunos de ellos viajó a Merlo, allí compartieron la experiencia del grupo Amigos de Fátima, les gustó y así es como nace.
“Escuchábamos la Palabra, compartíamos la comida con partidas de naipes, etc. Eso se fue incrementando, poco a poco, pudimos organizarnos y se creó el grupo”, manifestaron a Seguimos Caminando, que compartió su reunión habitual de los días viernes por la noche.

“Quisimos ponerle un nombre. Se votó entre varios propuestos en presencia del Padre Casimiro, hicimos un libro de actas, elegimos un coordinador, y se hizo todo más organizado. El nombre que ganó fue: “Amigos de Jesús” y el Padre les dijo que no sabían en qué lio se habían metido, “Hay mucha responsabilidad en el nombre”, les remarcó.

Formalmente, el grupo nació el día 16 de agosto del año 2004, cuando se hizo la primera reunión. Allí, también se eligieron los representantes: Coordinador Carlos Ortiz; Subcoordinador, Hugo Livosi; Secretario, Raúl Fernández; y un tesorero, el Sr. Horacio.

Después de varios encuentros quedaron plasmados en las actas los compromisos y objetivos:

- Debemos tratar de ser amables y corteses los unos con los otros, y ser consecuentes de que no es posible amar a Cristo, si no lo amamos en el prójimo.

- Quitar de nuestro vocabulario la palabra “yo” y usar “nosotros”.

- Todo lo que hagamos será una gota en el océano, pero si no lo hacemos, el océano tendrá una gota menos.

- No dejar de sonreír.

- Aceptarnos como somos.

- Cultivar la humildad, la sabiduría y la bondad.

- Pensar, hablar y obrar sanamente.

- Cuando uno habla, el grupo escucha.

- Puntualidad.

- La familia también cuenta.

- Saber que sólo Dios puede hacer lo que parece imposible, pero nosotros podemos hacer lo que es posible, sólo Dios se basta a sí mismo, pero prefiere contar con nosotros.

El grupo es abierto a todos y cada miembro nuevo es recibido como un hermano más. El objetivo es descubrir la importancia de la comunidad. De acuerdo al talento de cada uno, se van conformando equipos para el trabajo pastoral, que se complementan.
En las misa de los viernes participa todo el grupo. “Generalmente, los que más se ven son los que hacen música, pero somos muchos los que estamos trabajando y colaborando. Nos llaman de otras parroquias para cantar, y también para colaborar en distintos eventos”.

La fe la viven en comunidad, se aprende de todos y del Padre Casimiro, que da las charlas.☺

Mayo ~ Junio de 2008