Organizado por el Equipo Diocesano de dicha Pastoral, se realizó el 29 de marzo, en las instalaciones de la Escuela Diocesana de Servicio Social (García Silva 825 Morón).

La jornada contó con la participación de Mons. Luis Guillermo Eichhorn y su Delegado para la Pastoral Social, Pbro. Germán Meling; el Vicepresidente de Cáritas Diocesana, Pbro. Gustavo De la Torre; el P. Rodrigo Vega y representantes de la Escuela de Servicio Social; de las Pastorales de Migraciones y Carcelaria; de la Asociación Civil Mons. Farell; del barrio Carlos Gardel; de Pastoral Social de los Decanatos de Morón Sur, Ituzaingó y Hurlingham; y de Cáritas Diocesana.

“Ya van dos años de este camino de encuentro, y si bien cada uno de estos grupos tiene un origen autónomo, es muy bueno que cada vez más, se logre contar el uno con el otro, coordinando esfuerzos”, indicó el P. Meling, subrayando lo bien que hace escuchar al otro, que va haciendo servicios tan buenos e importantes.
Pastoral Social es un ámbito especial, de mucha gente que trabaja y se compromete entregando mucho. “Es una gran riqueza, y va a ser más en la medida que nos congreguemos y nos conozcamos más, pudiendo trabajar en conjunto”, dijo.

Entre las distintas exposiciones, la Asociación Madre Tierra habló de un nuevo equipo de redacción con gente de los barrios para su periódico “Haciendo Barrio”, de estudios de las políticas sociales en Morón; de la presentación de un compilado con la experiencia de Madre Tierra, un manual para la regularización de barrios, cuadernillos de ayuda para distintos temas concernientes a sus necesidades.

Desde el Barrio Carlos Gardel, se presentaron actividades de la comuna en el campo social, muy vinculadas a Cáritas, como la organización y distribución de ramos generales, sobre todo ropa; el comedor del barrio; una merienda para los chicos de la calle, a raíz de la cual se comenzaron a armar talleres para contener a los mismos. Basándose en ellos, hace un año llegó la propuesta de Cáritas del Plan Emaús, coordinado actualmente por Fernanda Lazarte, perteneciente al barrio. El proyecto apunta a los chicos de la calle, se trabaja en equipo para la asistencia escolar, para repartir elementos de utilidad para los chicos de la calle. Se organizan cursos formativos para jóvenes y adultos, siempre buscando la participación de la misma gente de la comunidad, para favorecer al barrio, una acción Social desde Jesús.
También se presentó un plan de alfabetización, que se está desarrollando en el barrio.

De un modo similar, en Hurlingham, el grupo Honrar la Vida trabaja en la orientación de la gente que se acerca con distintas problemáticas; en proyectos formativos en los barrios necesitados del mencionado partido, para estudiar o trabajar. Allí, se trabaja en mejorar la calidad de vida de las familias, en el mejoramiento de viviendas y del barrio. Una de las actividades principales del grupo es un taller de lectura y reflexión.

En Ituzaingó, el Grupo de doctrina social “José Gentico” se congrega para hacer una permanente autocrítica de la realidad, y a la luz del Evangelio, buscar y promover alternativas de cambios, difundir la doctrina social de la Iglesia y generar redes solidarias con otros grupos. En el marco del la Fiesta del Patrono de la ciudad, San Judas Tadeo, se organiza la Semana Social del Partido.

La Escuela Diocesana de Servicio Social, presentó su historia, las distintas actividades y proyectos futuros de investigación, de integración para los alumnos y exalumnos.
Fundación Mons. Farell: Tratando de recuperar su historia y de brindar un mejor servicio a al comunidad, surgió el año pasado la idea de la Fundación Mons. Farell, con el propósito de que todos los que hayan pasado por la casa, den una mano, aporten recursos para ayudar al sostenimiento, la entrega de becas, etc.

Pastoral carcelaria describió sus actividades dentro del penal de Ituzaingó: Los encuentros dentro del mismo que se realizan los días sábados, el trabajo de los Capellanes, los Diáconos Mario Miskiewiez y Horacio González, que dedican mucho tiempo a apoyar a los internos. Los agentes de dicha pastoral, se encuentran dedicando gran parte de su labor a los momentos de oración en los pabellones y al acompañamiento y ayuda de los familiares de los detenidos.

Una Semana Social Diocesana

Se prevén actividades para todo el año, en el marco de la Primera Semana Social Diocesana.
El objetivo es poner en común recursos y para aprovechar las capacidades de cada uno, para el conocimiento, el darse ánimo y enriquecimiento mutuo con las distintas experiencias, se irán poniendo en común las realidades de las distintas semanas sociales de cada decanato.

¿Qué es lo particular, lo específico, que marca la diferencia de la Pastoras Social con el resto de las instituciones de beneficencia y organismos nacionales?

“La diferencia está en que tenemos a Cristo”, afirmó el Sr. Obispo durante su alocución, remarcando que encarar los proyectos desde la fe, desde la comunidad, desde Jesús, es clave para encarar los problemas sociales. “Esta fe que vivimos se manifiesta a través de las virtudes teologales: Fe, esperanza y caridad, que le dan una característica distinta a la acción social de un cristiano, que ama al prójimo”, aclaró.

Al darle una mirada al Evangelio, toda la actividad de pastoral social de la Iglesia, toda la labor caritativa para con los pobres, tiene su origen en Jesucristo, que lo primero que hace es predicar el Reino, anunciar la Buena Noticia, recorriendo las sinagogas y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.
“Estos dos elementos siempre aparecen juntos en la praxis de Jesús. Tenerlos en cuenta es fundamental”, subrayó, puntualizando otro elemento clave remarcado por Jesús al hablar de la providencia: “Busquen el Reino y su justicia, y todo lo demás se le dará por añadidura”.

Buscar el Reino implica observar otro pasaje del Evangelio, en el que Jesús le responde a los fariseos que “el Reino no viene ostensiblemente y no se podrá decir está aquí o allá, porque el Reino está entre ustedes”.
Dónde está la diferencia. Nosotros estamos viviendo la realidad del Reino, que significa que ese Evangelio de Jesús sea encarnado en nosotros. Estamos viviendo en comunión con Él, que está resucitado en medio nuestro y nos da su Espíritu.
La Iglesia es un ámbito comunitario social, que tiene que encarnar y vivir los valores del Reino: Las bienaventuranzas; el amor de Dios en los corazones; el espíritu de comunión; buscar la justicia y la paz; construir la dignidad del hombre como hijo de Dios, sintiéndose todos hermanos; la fraternidad, que es reconocer que todos somos hijos de un mismo Padre, y el Señor dará por añadidura lo necesario.

El ideal social

Para construir una sociedad nueva de acuerdo al proyecto de Dios, tenemos que rehacer al hombre en toda su dignidad como hijo de Dios, redimido por Él y heredero de la Vida Eterna. Para nosotros, el hombre y la mujer con la que tratemos, no es un número o un expediente, es un hermano, un hijo de Dios con el cual tenemos que caminar hacia la Patria del Padre. Esto marca una diferencia, porque la manera que nos acerquemos al hermano va ser distinta, desde una mirada de fe, y otra verdad.
Hay muchas maneras de acercarse a un problema: Por un voto, por dinero, por un tema de estudio, pero nosotros lo hacemos como hermanos, encontrando a Jesús.
“Esto es muy importante ~continuó el Sr. Obispo~. A nosotros nos distingue la caridad, que es el amor de Dios descubierto en nuestros corazones por el Espíritu Santo, es un don de Jesús. Nosotros amamos al hombre con el amor de Dios y como Él ama. El amor de Dios es un amor redentor, que salva y rehace al hombre por entero.
Además de interesarnos que el hombre tenga pan y techo, nos preocupa que conozca a Jesús y obtenga la salvación. Que este hombre, además de ser ayudado, comience a vivir como hijo de Dios.

El Reino de Dios se está gestando entre nosotros. Dios está actuando, y por esto, no por nuestro trabajo, sino por la acción de Dios a través de nuestra labor, otra sociedad es posible. Si no, estamos ante otra utopía política, que continuamente fracasan, porque no tienen en cuenta a Dios, no poseen la verdad sobre el hombre y la sociedad, como dice el Papa Benedicto.

Darle la dimensión evangelizadora a toda la tarea social que se realiza en la Iglesia

El Sr. Obispo remarcó la necesidad de darle una dimensión evangelizadora a toda la tarea social que se realiza en la Iglesia, agregando elementos integrales.
“Para que este anuncio sea eficaz, debe ir acompañado por las obras de caridad.
La acción de pastoral social debe considerar que toda tarea de promoción humana, es parte del proceso evangelizador. La promoción debe ser integral, espiritual y material y dirigida a todos los hombres, sobre todo, donde la vida está más amenazada”.

La Pastoral social tiene que ser expresión de una Iglesia que se ha organizado de acuerdo al Evangelio de Jesús

Al concluir, Mons. Eichhorn sostuvo que la Pastoral Social es un gran organismo de la Iglesia. Y en la Iglesia funcionan otros organismos, que no están aislados, están unidos por el vínculo del amor, unidos porque está Cristo.
Llamó a entrar en relación con los demás grupos de la Iglesia. “Aún cuando lo que se haga sea lo más santo que se nos ocurra, no será acción de la Iglesia si no está en comunión con el resto de los organismos”, enfatizó, aconsejando el saber reconocer lo que el otro hace y aportar lo propio humildemente. Lo que hacemos es porque estamos en comunión (que es jerárquica) y debe ser para hacer el bien común de toda la sociedad”.☺

Para mayores informes:
Sr. Abraham: 4349-5775

 

 

Marzo ~ Abril de 2008