Aniversarios


Monseñor Miguel Raspanti asumió como Obispo de Morón, el 30 de junio de 1957. El 29 de septiembre de ese año, acudió a celebrar la primera Misa. Era la semilla de una comunidad que, con el tiempo, comenzaría a crecer y dar fruto: La Parroquia de San Miguel Arcángel.

Breve Historia

La capilla estaba en un terreno que el padre Juan Presas había comprado y donado a la Curia. Era de chapas de fibrocemento; el altar, una sencilla mesa de madera; y la cruz que presidía, es la misma que hoy se venera.
Para tapar las chapas que estaban detrás del altar, se colgó una cortina roja. La capilla también contaba con las imágenes de María Auxiliadora y San Miguel Arcángel, donación de Juan José Pisano, exalumno salesiano, igual que el Obispo. En el templo no había bancos, sólo dos reclinatorios. Al año siguiente, en el mes de abril de 1958, comenzó a funcionar la escuela parroquial Don Bosco. Eran dos aulas, y para dar clases, también se utilizaba la Capilla. Durante varios meses fueron a celebrar Misa los sacerdotes del colegio Inmaculada.
De los laicos que en un principio colaboraron, se recuerda a las familias Pisano, Repetto, Llorens, Cabrios, Lopo, Pomar, y también, a la comunidad de las Hermanas del Sagrado Corazón, en especial, a la Hna. Beltrán que fue una de las primeras catequistas.

El primero de mayo de 1960, fue nombrado Párroco el Sacerdote Nicolás Paura. Fundó la Liga de Madres, una de las primeras con sede propia, y consiguió bancos para la Capilla, que la escuela también utilizó. A partir del 13 de junio de 1965, fue Párroco el Padre Ludovico Angelo. El 10 de agosto de 1966, asumió el Padre Fernando Mariani, acompañado por el padre Nazareno. Durante su mandato se construyó lo que es hoy el Templo, que fue hecho con la colaboración de los fieles, pero también con el apoyo de Adveniat, una organización de los católicos alemanes que ayuda a la Iglesia Latinoamericana. El 2 de febrero de 1973, asumió el Padre Juan José Cencig, quien le dio un gran impulso a los jóvenes. También formó un grupo numeroso de monaguillos. Los chicos se reunían todos los viernes. El padre José jugaba al fútbol con ellos, siempre con la camiseta de Boca puesta. Esos chicos crecieron y siguieron distintos caminos. Uno de ellos consagró su vida al servicio de Dios y de la gente, es el padre Pablo Escariz. En ese tiempo, nuevamente con la ayuda de Adveniat y de la gente del barrio, se logró comprar el terreno lindante, en el que se construyó la casa parroquial y tres aulas para catequesis.


En 1980 llegó a la Diócesis Monseñor Justo Laguna. Una de sus primeras disposiciones fue trasladar al padre Cencig, a una Parroquia de Hurlingham, y el 3 de abril de 1980, asumió el Padre José María Ramos, quien creó un grupo de jubilados y empezó con la catequesis familiar.
El nuevo Párroco dio impulso a la idea de un grupo de feligreses: Construir la Capilla Nuestra Señora del Milagro. Según el Padre Ramos, alguien que no quiso darse a conocer donó la construcción del salón parroquial y cien sillas. En 1993, al Padre Ramos le asignaron otras tareas, la comunidad estuvo un tiempo sin párroco pero acompañada por algunos sacerdotes del Movimiento de la Palabra.
El 12 de diciembre de 1993, asumió el Padre Gustavo de la Torre, dándole un gran empuje a la catequesis familiar. Además, continuó acompañando y apoyando a los laicos pro capilla y se pudo comprar el terreno para construirla. En la parroquia se edificaron tres aulas más para la catequesis. Finalmente, el Padre Gustavo fue nombrado Párroco en la Iglesia de la Medalla Milagrosa, de Villa Tesei, y a la comunidad llegó como administrador el Padre Pedro D Orio, del movimiento por la Palabra, que estuvo hasta el 11 de marzo del año 2000. El nuevo siglo trajo a un viejo conocido: El padre Cencig volvió a la Parroquia y se quedó hasta el 23 de abril del 2006, cuando asumió el párroco actual, el Padre Damián Ferreyra.


Los festejos
La comunidad parroquial celebró sus primeros cincuenta años de vida, con la Eucaristía presidida por Mons. Luis Guillermo Eichhorn, el 8 de diciembre de 2007.

50 años de vida eclesial
Al rezar el credo, se dice creer que la Iglesia es la continuidad de Cristo que se hace presente a lo largo de la historia, a través de aquellos a los que Él ha enviado.

“La Iglesia: Una, santa, católica y apostólica está aquí, a partir de que el Papa crea la Iglesia particular de Morón y pone al frente de la misma al Obispo Raspanti”, explicó el Sr. Obispo.
La Diócesis se divide en porciones más pequeñas, las Parroquias. Al asumir Mons. Raspanti, una de las primeras acciones que realiza es que la Iglesia comience a estar presente en los barrios. Creó muchas Parroquias, y en su primer año de gobierno, una de las primeras que funda es San Miguel Arcángel.

“Se cumplen 50 años que en este lugar se proclama y anuncia la Palabra de Dios”, manifestó Mons. Eichhorn, explicando que por mandato del Obispo hay un ministro y maestro de la Palabra, un sacerdote responsable de la vida de fe de toda la comunidad. Hace cincuenta años que se celebra la Eucaristía, que construye la comunión que es la Iglesia, la fuente del amor y de la caridad. El sacrificio eucarístico nos envía como misioneros para dar testimonio a todos los hombres de que aquí está Jesús, de que aquí está el don del Espíritu, y por eso, podemos vivir en comunión y amarnos como hermanos. Se cumplen 50 años que se administran los sacramentos.

“¡Qué hermoso que la comunidad se reúna domingo a domingo para alimentarse con la Palabra y para celebrar la Eucaristía! Es la manera en que la comunidad se va construyendo. Es la vida de Cristo que se hace presente en esta comunidad. Es el Espíritu Santo que llena con su presencia este Templo y el de cada uno, haciendo que la vida nueva esté con cada uno de ustedes”, agregó Monseñor.

Tarea pastoral
La Iglesia tiene una tarea pastoral que el Señor encomendó a sus discípulos. “El Señor nos llama a crecer en la unidad, en el amor, en la vida de fe, para ser todos germen, levadura del Reino de Dios en el mundo en que vivimos, para transformarlo y cambiarlo”, subrayó el Sr. Obispo, dando gracias a Dios por la abundancia de vida en esta Parroquia.

Jesús vino a inaugurar un Reino nuevo, en el que no va a haber ningún mal, porque reina el conocimiento de Dios. “Conocer a Dios, amarlo, meternos en su Espíritu para construir todos un mundo nuevo, de amor, de paz, de verdad y de justicia, donde nos reconozcamos hermanos porque tenemos un mismo Padre, donde seamos una gran familia”, fueron consejos de Mons. Eichhorn a la comunidad, en su 50º aniversario.
“Este mundo ya tiene que empezar a manifestarse hoy, acá frente a nosotros, porque Jesucristo está entre nosotros. Si tenemos fe en Jesús y queremos comulgar, tenemos que identificarnos con su proyecto de paz, de comunión y de amor”, concluyó, y oró para que estos 50 años se manifiesten en fecundidad de vida eclesial.

Acción de gracias
Al concluir la celebración, el P. Damián tuvo un gesto en agradecimiento por la cantidad de hombres y mujeres que han pasado por la Parroquia entregando parte de su vida, por los sacerdotes que han sido nombrados, para que el Señor recompense tanto esfuerzo y dedicación en favor de la comunidad:
“En esta comunidad, en la Capilla Señor de los Milagros y en la Escuela Parroquial, hay mucha gente que trabaja y además lo hace muy bien. Con su esfuerzo y entrega, cada día, hacen que podamos seguir creciendo y sosteniendo este proyecto de comunidad Parroquial y Educativa. Hoy celebramos todos juntos la posibilidad que Dios nos da en este momento de la historia, para seguir trabajando al servicio del Evangelio”
, expresó.☺

 

Enero ~ Febrero de 2008