Nuestra Diócesis

Cuaresma 2008

“Conviértanse y crean en el Evangelio…”

Mensaje de Mons. Luis Guillermo Eichhorn.

Con estas palabras comenzamos la Cuaresma, recibiendo todos las cenizas bendecidas…

Todo un signo, que nos recuerda nuestra condición de hombres-criaturas, frágiles, débiles, pecadores.
Pero también unas palabras que son “evangelio”, buenas noticias: el Señor nos exhorta a la conversión, manifestando su amor y misericordia: es Padre que no abandona nunca a sus hijos.
Jesucristo, Palabra hecha carne, evangelio de Dios, en el misterio de la Encarnación y de la Pascua, abre para todos los que creen en Él una nueva vida, un mundo nuevo, un Reino nuevo… Conviértanse, el Reino está cerca… Crean en la Buena Noticia…
Su Reino de amor, donde todos nos reconocemos hijos de Dios y hermanos entre nosotros, está presente: Ha sido enviado el Espíritu Santo que nos cambió el corazón. Así, convertidos, en decidida aceptación y en adhesión a Cristo Jesús por la Fe, iniciamos el camino siempre nuevo de ser discípulos, comunidad de los que son llamados, creen y siguen al Señor Jesús.

La Cuaresma es, entonces, un tiempo para la conversión: Tiempo de oración, de penitencia, de misericordia y caridad.
Como Iglesia Particular, Pueblo de Dios que peregrina en Morón, la Diócesis de Nuestra Señora del Buen Viaje, hoy necesitamos renovarnos: Una sincera y profunda conversión, personal y comunitaria, para ser ante todos los hombres y mujeres de la Diócesis, un verdadero signo: mostrar con nuestras actitudes que el Reino se ha hecho presente; es ésta nuestra Buena Noticia: anunciada con hechos, testimonio de vida, cambio de criterios, valores, modos de pensar y de actuar; y también con palabras, porque a esto nos envía el Señor: “Vayan… anuncien…”.
Nuestra Cuaresma hoy será una ocasión de reanimar nuestro amor fraterno y la comunión, para ser así un signo creíble del Reino, de la presencia de Jesús entre nosotros. Y para que, también, nuestra palabra sea un creíble anuncio misionero: proclamación de las maravillas del Señor y ofrecimiento a todos del evangelio de la vida plena.
Una Iglesia renovada, que sea una comunión misionera, Iglesia de discípulos misioneros, como nos pide el reciente documento de Aparecida y nos lo ha pedido el Episcopado Argentino en Navega Mar Adentro.

Luis Guillermo Eichhorn
Obispo de Morón.

 

 

Enero ~ Febrero de 2008