Nuestra Diócesis

7ma. Peregrinación Diocesana a pie, al Santuario de San Cayetano, de Liniers

A San Cayetano por pan, paz y trabajo

Como ya es tradición, el 28 de julio, la Diócesis de Morón se propuso caminar hasta el Santuario de San Cayetano, en Liniers, para pedir al Santo que interceda ante Dios por pan, paz y trabajo para el pueblo argentino.

La peregrinación, organizada por comunidades del decanato de Hurlingham, arribó a la ciudad de Liniers a las 18 horas y fue recibida por el P. Gerardo, quién les dio la bienvenida. Se le agradeció al Párroco la cordialidad con que siempre recibe a los moronenses, cada vez que peregrinan a San Cayetano.

“Como Presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica, y con el propósito de compartir experiencias sobre catequesis en estilo catecumenal, Mons. Luis Guillermo Eichhorn viajó a la provincia de Chaco, al Encuentro Regional de Catequesis acompañado por un Equipo de la Diócesis, conformado por el P. Hugo Fernández, Isabel de D’Aloisio y Nelly Furci. Por eso, me ha pedido que presida esta Eucaristía en San Cayetano, y para mí, es un motivo de mucha alegría hacerlo en el marco del Jubileo Diocesano”, manifestó Mons. Olivera, señalando que el Jubileo habla de gracia, de presencia de Dios, de tiempo de memoria.
Agradeciendo dicha memoria, mencionó que es la séptima peregrinación a San Cayetano que realiza Morón como Diócesis, y recordó que comenzando en la Parroquia Virgen de la Esperanza, fue asumida por el Decanato de Hurlingham, y más tarde por la Diócesis, desde el Equipo de Pastoral Social; y actualmente, por el empuje y el entusiasmo de los Padres Silvio Rocha y Carlos Landriel, junto a sus colaboradores.


Danos hoy nuestro pan de cada día

Las lecturas de la Misa fueron providenciales para pedir por el trabajo, tan importante para la dignidad del hombre. En ellas, los Discípulos le preguntan a Jesús cómo rezar, porque veían que el Maestro tenía contactos con Dios, familiaridad con Dios. No sólo lo veían, sino que en algunos momentos, lo escuchaban rezar y hablar con el Padre.
“Los discípulos le preguntan cómo tienen que rezar. En el fondo, cómo nos relacionamos con Dios, cómo entramos en relación con Él. Jesús dice: ‘Cuando rezan, digan Padre nuestro’. La primera actitud de los creyentes, de los discípulos, es situarse frente a Dios como sus hijos. Tener la certeza de que Dios es un Padre, no es un Dios lejano, sino un Dios cercano que acorta todas las distancias, ya de entrada, en la oración”, explicó el Vicario General, agregando que lo que sigue de la oración que instituyó Jesús: “Santificado sea tu nombre”, quiere decir vivir de acuerdo a lo que el Señor enseña, pidiendo que el Reino sea realmente una realidad en la vida de cada uno.
“Una oración sincera que intenta vivir y cumplir aquello que pide, y que después, se transmite pidiendo el pan de cada día, el esfuerzo de alcanzar ese sustento que nos hace más plenos como hombres, y perdonando a los demás, como signo y condición para recibir el perdón de Dios”, expresó, remarcando la importancia del tiempo de la reconciliación, del tiempo del encuentro, en este tiempo jubilar para Morón. “Nos ayuda de verdad, estar siempre dispuestos a perdonar a todos. Si realmente un cristiano quiere vivir la alegría del perdón del Padre, no puede estar distanciado con el hermano, enemistado con él, o no quererlo, sobre todo, si después pide de Dios ese mismo amor, esa misma cercanía”.

Por otra parte, muchos creyentes están acostumbrados a rezar el Padre Nuestro muy rápido. “Lo hemos aprendido de chicos ~subrayó Olivera~ y a veces nos sorprendemos rezándolo casi de memoria; sin embargo, es medular en nuestra relación con Dios esta oración que Jesús nos dejó. Debemos aprender a rezar detenidamente el Padre Nuestro, con toda la hondura de cada palabra, con toda la confianza en que Cristo nos acompaña, que está y que no se desentiende de nuestra vida. Es con esta actitud que venimos peregrinando a este Santuario, para agradecer al Señor por medio de San Cayetano, tanto que ha hecho por nosotros”.


El trabajo edifica la dignidad de las personas

El trabajo tiene muchas connotaciones: El sentirse más plenamente hombre, el bien de la familia, el sentirse parte de la comunidad, no ser excluido, sino más bien incluido. Juan Pablo II expresó que la ausencia de trabajo es una verdadera calamidad social, porque toca a todo el hombre, no sólo su situación de sentirse parte de la construcción del País. Teniendo esto muy presente y confiando en Dios, Mons. Olivera oró junto al pueblo fiel de Morón, para que no sólo no falte trabajo, sino para que se abran nuevas fuentes laborales y se creen realmente caminos nuevos. “Queremos agradecer los trabajos que tenemos, que nos hacen sentirnos útiles y parte de la construcción de un país mejor, más justo y solidario”, concluyó.☺

Sobre la cremación - Cinerarios Parroquiales

Inauguración y bendición de un cinerario
en la Parroquia Nuestra Señora de Luján, de Morón Sur

El 15 de agosto, durante la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen al Cielo, la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Luján, de Morón Sur, inauguró y bendijo su cinerario. Unos meses antes, ya lo había hecho la comunidad de San Judas Tadeo, de Ituzaingó. Con ellas, ya son tres las Parroquias de la Diócesis que cuentan con uno; la primera fue la comunidad del Santuario de la Medalla Milagrosa, de Villa Tesei. Poco a poco, las distintas Parroquias del Obispado, dispondrán de un lugar para depositar las cenizas de aquellos seres queridos que han partido a la Casa del Padre y cuyos familiares han optado por la cremación.

¿Qué es un cinerario?
El P. Hugo Lagoria, Párroco de Nuestra Señora de Luján, explicó a su feligresía que el cinerario es un monumento, un lugar santo para que se depositen en él, las cenizas de los seres queridos a los que el Señor llamó a su presencia.

“La Iglesia, que siempre ha dicho que se debe dar cristiana sepultura a los seres queridos, y que en un tiempo manifestaba: 'No a la cremación', porque quienes cremaban eran aquellos que no creían en la Resurrección.
A consecuencia del momento en que se vive y de cómo están los cementerios, da la posibilidad de realizarla, y pide, así como exhorta a la cristiana sepultura, un lugar digno para depositar las cenizas de los seres queridos”, indico.

Muchos dicen que me tiren en el mar, en la cancha de fútbol o en el fondo de la casa. “Hoy, la Iglesia nos señala que hay un lugar santo para que las cenizas de nuestros seres queridos estén, que es el cinerario parroquial”, expresó, agregando que no es un lugar para tener miedo, sino para que, “desde allí, elevemos nuestros ojos al Cielo y contemplemos a Cristo muerto y resucitado por nosotros, y oremos para que nos reciba bondadoso en su Reino cuando resucitemos, para que nos bendiga con su gran misericordia”.

El cinerario está abierto a todos los vecinos de Nuestra Señora de Luján, que deseen realizar este gesto piadoso. Es gratuito y sólo se pedirá una colaboración voluntaria, para el sostenimiento del culto.

El trámite se debe realizar en la secretaría parroquial. Tel: 4697-4612.
Las celebra-ciones se realizarán los días miércoles, como recordatorio del Miércoles de Ceniza, "del polvo vienes y al polvo volverás".☺


Parroquia San Judas Tadeo, de Ituzaingó

Imposición del nombre
Mons. José Antonio Gentico
al Grupo de Doctrina Social
de la Parroquia San Judas Tadeo

La solemne ceremonia de imposición, tuvo lugar en la Parroquia San Judas Tadeo, de Ituzaingó, el 4 de agosto, durante la Eucaristía que presidió el Párroco, Pbro. Gustavo De la Torre.

Este gesto es un homenaje, una manifestación de agradecimiento del Grupo de Doctrina Social de la Iglesia, hacia la persona de Mons. Gentico, Obispo Auxiliar de Buenos Aires, originario de la comunidad de San Judas, quien partió a la Casa del Padre el 5 de abril de este año. Fue en esta comunidad en la que Gentico maduró su vocación sacerdotal, siendo, además, su Párroco durante cinco años, antes de ser designado Obispo Auxiliar.

Transcribimos a continuación, las palabras pronunciadas en representación del Grupo, por la Sra. María Isabel de Almeida:

JOSÉ
“Es difícil tratar de describirte en pocas líneas, con toda tu riqueza y complejidad, pero podemos resaltar tus valores predominantes. No tenemos dudas de que entre éstos está el de la coherencia con el Evangelio que predicabas. Vivías como pensabas.
Era habitual que en tus homilías no quedaran dudas sobre las situaciones de injusticia que denunciabas; era común que resaltaras la hipocresía de un sistema socioeconómico que dice reconocer los valores cristianos, pero produce exclusión de miles de personas, por eso no terminabas en la denuncia sino que continuabas en propuestas y acciones concretas a favor de los que más lo necesitan y no vacilaste ni en las situaciones más comprometidas para vos
Estamos seguros, todos los que te conocimos, de que lo que te caracterizaba era tu profunda espiritualidad, tu humildad, tu don de entrega, tu compromiso con los más pobres y los que sufren. Sos para nosotros un modelo y un guía.
Porque queremos que nos sigas acompañando y porque fuiste el fundador e inspirador de nuestro grupo. Porque al abrigo de tu alegría, a la luz de tus ideas y el acompañamiento concreto, dimos los primeros pasos. Porque nos apoyaste cuando quisimos recordar el día del trabajador, porque nos alentaste a hacer el curso de Formación Política realizado por la Asociación Jaime de Nevares. Porque nos enseñaste a estar junto a los pobres. Por todo ello, y mucho más, es que a partir de hoy nuestro grupo de Doctrina Social de la Iglesia se llamará José Antonio Gentico.
En este día que imponemos su nombre al grupo, se cumplen 31 años del asesinato de Enrique Angelelli. Lo destacamos porque consideramos que hay en los dos, valores coincidentes”.☺

Septiembre ~ Octubre de 2007