Seminario Diocesano San José

"Esto que soy, eso te doy"

Encuentro de Jóvenes en el Seminario

Admisión a las Órdenes Sagradas de los Seminaristas
Juan Herrera y Rodrigo Durini

Por la tarde del domingo 30 de septiembre, jóvenes y jóvenes mayores de distintos puntos de la Diócesis fueron convocados para vivir una jornada en el Seminario Diocesano, en la que reflexionaron sobre la Palabra de Dios y el llamado de Jesús, la vocación. Compartieron momentos de oración, un taller de lectura orante de la Biblia y los testimonios de los Seminaristas Juan Herrera y Rodrigo Durini, quienes fueron admitidos a las Órdenes Sagradas.

Alegría y entusiasmo por seguir a Jesús,
caracteriza la vocación de estos seminaristas

“El llamado al Sacerdocio lo resolví confiando plenamente en Jesús”, afirmó el Seminarista Rodrigo, remarcando “que algunas cosas las vemos con claridad, pero este camino siempre exige un salto, un corazón que confía hasta la audacia”.
Una frase de Santa Teresita lo acompañó en este camino: “Dios no inspira sueños irrealizables”. Ante sus miedos e inquietudes sobre la vocación, esta frase siempre le dio ánimo. “Si Dios pone en mí este sueño, Él se encargará de realizarlo. Este paso de la admisión, habla de la fidelidad del Señor, que es infinitamente generoso. Después de todo este tiempo, en el que he participado en cinco comunidades, sigo siendo feliz, como cuando me planteé la posibilidad de ser sacerdote”, expresó.

Dio gracias a Dios por su fidelidad, que se traduce en las numerosas personas que lo quieren, y manifestó su deseo de continuar toda su vida siendo fiel, respondiendo con un corazón generoso.

El Seminarista Juan resaltó que su vocación, es la historia del amor de Dios en su vida. De todo lo que el Señor hizo por él.
Compartió cómo Dios irrumpió en su vida y aunque tenía todo encaminado, estudio, trabajo y noviazgo, sintió la necesidad de Jesús. El seguirlo y plantearse la vocación sacerdotal, le producía una enorme alegría y paz interior.
“Dios me regaló la certeza de que me quería para algo especial. Pero mis limitaciones me trababan. Intentaba convencer a Dios de que se había equivocado, que esto no era para mí, hasta que alguien me dijo que no estaba haciendo bien, que no debía concentrarme en mis limitaciones, sino en Jesús. Y ver que, desde Él, todo es posible. Eso me dio paz y marcó mi camino.
Me sentí tan bien, que comencé a trabajar para que todos puedan encontrar su vocación y, sobre todo, encontrarse con Jesús”, expuso.

El P. Fernando Laguna, Rector del Seminario, enfatizó que “seguir a Jesús, es entrega desde el matrimonio, desde el Orden Sagrado, desde la Misión, y siempre es alegría”.

El llamado a la vida cristiana

Mons. Luis Guillemo Eichhorn precisó que “el Señor con su amor nos va atrayendo, va hablando a nuestro corazón, haciendo que podamos responder con las palabras del lema del encuentro: “Esto que soy, eso te doy”. El Señor llama, y así como somos, respondemos con lo que Él nos ha regalado.

La conversión
Monseñor planteó el tema importante de la necesidad de conversión, señalando el ejemplo del Evangelio de la dureza de corazón, de un hombre que no fue capaz de abrir su corazón al amor, a la solidaridad, en definitiva, a Dios que se manifiesta en los pobres, que son imagen y semejanza de Dios.
Por eso, la injusticia y la dureza de corazón son criticadas desde el Antiguo Testamento”.

Continuando con el Evangelio del día, subrayó una frase: “Si no escuchan a Moisés y los profetas, aunque resuciten los muertos no se convertirán”.
“El Señor quiere que estas palabras resuenen especialmente en nuestro corazón, Si no nos dejamos iluminar por la Palabra de Dios y no abrimos el corazón al Evangelio, no vamos a convertirnos nunca ~remarcó~ Si no asumimos la vida de Jesús, aprendiendo a amar como Él, a dar la vida, no hemos aprendido la lección de amor: ‘Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo´”.

Las diversas maneras de responder al llamado
de Dios a la vida cristiana

La manera de responder es una, porque es una sola también la llamada: “Es amar al Señor con todo el corazón, con toda el alma, con toda la fuerza, y al prójimo como a nosotros mismos, como Jesús nos amó. La llamada a la plenitud del amor, a la santidad, es el llamado que el Señor hace a cada uno.
Tenemos a Jesús. Tenemos que amarlo e imitarlo, no hay otro camino a la Casa del Padre”, enfatizó.
El Sr. Obispo invitó a rezar para que el Señor continúe llamando, y para que la vida de los moronenses, sea siempre respuesta al amor de Dios. “Es el momento en que todos descubramos el llamado del Señor. Si el Señor ha mirado esta tierra y ha querido que aquí, en este lugar geográfico, esté presente la Iglesia particular de Nuestra Señora del Buen Viaje, es porque nos está llamando para que, siendo Iglesia, respondamos a este llamado de santidad.

¡Cuánta riqueza en el Pueblo de Dios! cada uno de ustedes es un llamado y una respuesta.
El cristiano debe ponerse a escuchar al Señor, debe ponerse delante suyo y repetir aquellas palabras: “Habla Señor, que tu siervo escucha”.☺


LA PASTORAL SOCIAL EN EL
OBISPO EMÉRITO

Por Mauro A. Gallo

Mons. Laguna, Obispo de Morón, 1980 - 2005
Proyectó la Pastoral Social al propio campo de la Diócesis de Morón y desde ella a nivel nacional.
Sobre esta proyección da cuenta escrita el libro Navega Mar Adentro, de Santiago Olivera, Ed. Sudamericana , Bs. As. 2001. Desde este texto y otras obras y cartas diocesanas he podido rescatar los ejes fundamentales de su obrar en la pastoral social. ( Archivo: Boletín Diocesano)

En primer lugar hay que decir que su lema “ In Verbo tuo laxabo rete “ (Por tu palabra echaré las redes) era un reto para llegar evangelizando a todos los lugares de la Iglesia diocesana, pero también a toda la sociedad nacional en todos los campos: interreligioso, social, cultural, de la justicia, de la convivencia social, de la democracia, de la equidad económica y de todo lo que tuviera que ver con el hombre.

Alguna vez resumí su pensamiento y desvelo en el interrogante que Laguna se planteó como un reto: ¿Cómo construir en este país, una comunidad nacional donde cada argentino sea su razón fundante?

Por ello, hay que decir que fue el continuador fiel de las obras de caridad y de justicia del primer obispo de Morón, Mons. Raspanti, extendiéndolo a todos los campos de la vida nacional.

A todas las acuciantes y críticas situaciones sociales que se vivieron mientras fue obispo de Morón, respondía que: El camino más propio para enfrentar la crisis y generar un desarrollo con equidad era restaurar la fe del hombre.. en Dios y en los hermanos.

Las grandes líneas de su pastoral social se resumen en estas OPCIONES CONCRETAS:

*… Por el hombre, por la vida y por la paz. Lo que significa el rechazo a la cultura de la muerte. “Nunca más tiene que haber muertos por la guerra. ¿ Qué es triunfar en al guerra, cuando significa, siempre el triunfo de la desolación, miseria y muerte?” “No es posible pensar estructuras de paz si antes no formamos personas y comunidades amantes de la paz…No se trata de una paz débil nacida de lo periférico; se trata en cambio de una paz nacida en la convicción de la fe que nos dice que es un don de Dios. El hombre de hoy necesita una inteligencia crítica para defenderse del engaño y de la manipulación. La educación para la paz no permite que se haga una paz embustera que pacte con la injusticia, la opresión y la manipulación”

*…Por la justicia y la solidaridad. Contra la corrupción y la injusticia. “Desde hace varios años, en este país hay denuncias gravísimas y nunca aparece ningún culpable. Para erradicar este mal de la sociedad, hay que ponerse en obra, con una legislación adecuada y una justicia verdaderamente independiente”.

*…Por el diálogo. Contra toda las formas de violencia.
“Por más tremendos que sean los problemas de los argentinos, la violencia los saca de quicio y los radicaliza”.

*… Por la democracia, como eco temporal del Evangelio.
“ Si bien la democracia no pertenece al orden de las cosas reveladas, es sin embargo, como un eco temporal del Evangelio. El Evangelio proclama principios de fraternidad universal, de solidaridad entre los hombres, que se realizan más plenamente en la democracia que en cualquier otro de los sistemas conocidos”.

*… Por el desarrollo económico basado en el trabajo y en la producción. Contra todo modelo especulativo y de concentración inequitativa.
“ No hay progreso cuando hay exclusión. El sistema debe tener en cuanta a todos. El tiempo social es hoy…. Ninguna economía sirve si no está al servicio del hombre de hoy”.

*…Por la verdad, el perdón y la reconciliación. Contra la ilegalidad y el desencuentro.
“ La falta de entendimiento y el desencuentro fueron penetrando en el tejido social argentino… Sin diálogo, venimos diciendo incansablemente, es imposible el perdón y la reconciliación”.

*… Por el hombre, razón y centro de la vida social. Contra la exclusión, la pobreza y la indigencia.
“ No se puede admitir que los beneficios sean para unos pocos y que la mayoría de las personas no tengan servicios de salud, alimentación, casa, trabajo y cultura”.

*…Por una Iglesia evangelizadora de la totalidad de la existencia humana.
Contra la reducción de la fe al solo espacio personal.
“ La Iglesia siente como un deber y un derecho estar presente en el campo de la realidad: porque el cristianismo debe evangelizar la totalidad de la existencia humana, incluida la dimensión política”.

*… Por la esperanza y por la movilización de nuestras conciencias, porque una Argentina mejor es posible.
“ La sociedad argentina enfrenta hoy una creciente demanda ética, y es natural que se espere muy especialmente de la Iglesia una respuesta y una mayor presencia ética”.

“La Iglesia no es, desde luego, una maestra en sociología aunque sea experta en humanidad. No es maestra en psicología humana, aunque pocos sepan tanto del hombre concreto como sabe la Iglesia. La Iglesia es, por excelencia, la presencia del Reino de Dios aquí y ahora en este mundo, donde crecen juntos trigo y cizaña, y donde sale el sol sobres justos y pecadores”. (Luces y sombras de la Iglesia que amo. 1996, Ed. Sudamericana, pág 110 ).

Junta Regional de Educación Católica (JUREC)

Desde nuestra identidad,
sigamos construyendo la educación


VI Encuentro de Educadores Católicos

Por Ana Mirmina
El sábado 15 de septiembre, en el marco del Jubileo Diocesano, en las instalaciones del Colegio San José de Morón, que tan generosamente ofrecen los hermanos maristas, se realizó el VI Encuentro de Educadores Católicos, bajo el lema: Desde nuestra identidad, sigamos construyendo la educación.

Estuvieron presentes: Nuestro Obispo, Monseñor Luis Guillermo Eichhorn; el Vicario General, Monseñor Santiago Olivera; la Jefa de Inspectoras y otras autoridades del ámbito de la educación. Una nutrida concurrencia de cerca de trescientos educadores, asistió con entusiasmo a esta convocatoria de la JUREC (Junta Regional de Educación Católica).

El encuentro comenzó con una cálida recepción. Luego fue recibida Nuestra Señora del Buen Viaje, quien presidió la jornada. Una emotiva proyección sobre la historia de los colegios de la Diócesis motivó el recuerdo y la gratitud por la vida de las instituciones educativas católicas.

Nuestro Obispo, Monseñor Luis Guillermo, cuando se dirigió a los docentes, comparó la imagen de un árbol que va creciendo en altura mientras sus ramas se colman de frutos, que simbolizaba el crecimiento de los colegios de la Diócesis, con Jesús mismo que va floreciendo en cada comunidad educativa. Ya que la identidad de una escuela católica, dijo, es vida que da frutos de santidad.
Exhortó a cada uno a pensar ¿Soy yo esa rama de la vid que va a ser fecunda? Finalmente, agradeció la presencia en este año jubilar en el que estamos renovando nuestras vidas, estamos retomando fuerza desde nuestras raíces para dar muchos frutos.

El Padre Alberto Bustamante, Vicepresidente de CONSUDEC , desarrolló el tema Cómo orientar al docente en el desafío de educar en la fe, hoy. Hizo referencia al hecho de que, para conocer la realidad, hay que tener en cuenta tres dimensiones: la global, la local y la personal. Ya que no es sencillo entender este mundo desbocado, incierto, violento, líquido, en riesgo. Habrá que preguntarse qué escuela, con qué docentes, y qué pastores se podrá educar, una vez analizada la realidad. Terminó su excelente disertación haciendo una síntesis de las notas fundamentales de la escuela católica, a partir de la lectura del Evangelio del buen samaritano. En el ámbito educativo, el asaltado, el herido, el abandonado, el moribundo, es nuestro alumno. No podemos pasar de largo ante él. El docente será el levita, el sacerdote, o el buen samaritano, según cumpla con su misión, o maneje un “masomenismo” incierto. La escuela católica es el lugar de misión.

Por último, el Pbro. José Antonio Demaría, Delegado de Educación, cerró el encuentro con cálidas palabras de aliento y despedida.☺

Septiembre ~ Octubre de 2007