LA PASTORAL SOCIAL EN EL PRIMER OBISPO DE MORON

El Prof. Mauro Alonso Gallo nos acerca un trabajo que se basa en dos cartas pastorales y un reportaje radial, documentados en el Boletín Diocesano de la época. De los mismos, surgen las ideas fuerzas pastorales que dieron origen a las obras concretas de promoción social y de caridad, con que hoy cuenta la Diócesis.

 

El 7 de agosto de 1966, en un reportaje radial, le preguntaron a Mons. Raspanti: ¿Considera Ud. que la Iglesia debe intervenir en los problemas políticos y sociales?

Contesta Mons. Raspanti: “La Iglesia con su doctrina, que es la de Cristo, su Fundador, orienta a la sociedad en los asuntos económico-sociales , expone los principios y da las normas de acción social y asistencial cuando lo ve conveniente o necesario, casi como una pre-evangelización para llevar a los pobres y necesitados el mensaje de Cristo. Como hizo Jesús, que curaba a los enfermos, multiplicaba los panes, pasaba haciendo el bien, para enseñar luego la doctrina del Reino de Dios a los hombres.
En lo político, la comunidad política y la Iglesia son independientes y autónomas, cada una en su propio terreno; ambas, sin embargo, aunque por diverso título, están al servicio de la vocación personal y social del hombre.
Por lo tanto, la Iglesia no se entromete en los asuntos políticos, porque no le pertenecen; ella sólo ilumina con al verdad de Cristo el camino que conduce al bienestar y a la prosperidad de la nación y prepara a los cristianos para el cumplimiento de su deberes cívicos, que no deben disociarse de los que les impone su deber de hijos de Dios.


El 2 de julio de 1969, emite una Carta Pastoral sobre nuestra actitud ante los problemas sociales.

En ella, se propone dar una respuesta práctica a las declaraciones de Medellín y de los Obispos argentinos en San Miguel. (Sus cartas pastorales siguen el esquema: a) Consideraciones Doctrinales; B) Consideraciones prácticas; c) Nuestro aporte).

1.- Consideraciones doctrinales
La conversión de los hombres, la existencia de hombres nuevos, que sean capaces de crear nuevas y renovadas estructuras, a la luz del Evangelio, es la misión específica de la Iglesia como santificadora y educadora de las conciencias de los hombres.

… Se trata del ejercicio del Magisterio en el plano de la doctrina, que conociendo cuál es el deber ser, hace un juicio de valor sobre el ser, sobre la realidad de nuestro país para provocar un conocimiento que se vuelva voluntad de conversión y de acción coherente.

2.- Consideraciones prácticas
Problemas gremiales y laborales: Son de alabar los dirigentes gremiales que con una auténtica vocación se esfuerzan en la defensa de los derechos laborales… Y los empresarios que, concientes de su responsabilidad, cumplen, a veces con sacrificio y descolocados ante una competencia desleal, con las leyes laborales y de seguridad social.

Las estadísticas de desempleo expresan por cierto, en esta zona, una realidad mejor en comparación con los últimos años. Con todo, se reflejan ciertas situaciones, como la inseguridad en el empleo o desocupados los mayores de 35 años, la incomprensión de ciertos empleadores que dejan en la calle al hombre maduro, en condiciones de dar un mayor aporte a la sociedad, por su experiencia.

Destaca la importancia de la participación: Abrigamos la confianza de que los Consejos de la Comunidad establecidos últimamente las Comunas, no sólo sean signo de la participación del pueblo en el gobierno de la cosa pública, sino que contribuyan a la solución de los problemas que afectan a la comunidad.

3.- Nuestro aporte.
No seríamos leales con Dios ni con nuestro pueblo a quien servimos, si junto a nuestra palabra no nos comprometiéramos a hacer más para mejorar la acción asistencial y promocional de la Iglesia. Queremos que todas las comunidades cristianas de nuestra Diócesis, en especial parroquias y colegios, apoyen más las obras de CARITAS.
Es igualmente importante prestar ayuda para la alfabetización de los adultos y crear escuelas de formación para padres y madres. Promuevan asimismo el espíritu de cooperación entre los habitantes para obras sociales como guarderías, comedores, etc. Y la conciencia de la obligación de colaborar con la comunidad, a través del trabajo voluntario, del pago de impuestos, y de la honestidad de vida. ¿Y por qué no arriesgarse a crear una cooperativa de vivienda para familias pobres?


El 16 de julio de 1976, emite la: Exhortación pastoral para afrontar con Fe, las actuales circunstancias.

“Frente al dramático momento que vive el país y la Iglesia, signado por las más variadas formas de violencia, que engrendran desorientación y el temor en gran parte de nuestro pueblo; respondiendo al pedido de mis sacerdotes y de diversos sectores del Pueblo de Dios, como Pastor, siento el deber de orientar y confortar a toda mi querida iglesia diocesana, para que, dentro de un clima de oración y de serenidad, busquemos juntos la luz y la fuerza que derivan de Cristo Jesús, vivo, presente y actuante en medio de nosotros, de acuerdo con su inefable promesa: “... yo estaré siempre con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” ( MT. 38.20)

La Iglesia va peregrinando entre las tribulaciones del mundo y los consuelos de Dios, anunciando la Cruz del Señor hasta que venga. Está fortalecida con la virtud del Señor Resucitado para triunfar con paciencia y caridad de sus aflicciones y dificultades.
Estas, en el camino de la Iglesia, han sido un signo de Dios: “felices seréis cuando os injuriem, os persigan y propalen contra vosotros toda clase de calumnias por mi causa. Alegraos…” ( Mt. 5, 11-12 ).

Esto no significa, sin embargo, que el cristiano no pueda arbitrar los medios lícitos para liberarse de la opresión o violencia, denunciando los hechos a las autoridades competentes y pidiendo la justicia que corresponde según las leyes. Pero responder a la violencia con la violencia, con represalias y venganzas arbitrarias, no es cristiano ni evangélico.
Aquí está la opción central del cristianismo, que el mismo Jesucristo la explicita como la vida del hombre nuevo en el Reino de Dios:

…Frente a los sembradores de la guerra: felices los que buscan la paz.
Frente al asesinato y la tortura, yo les digo: cualquiera que se enoja contra su hermano será culpable.
Frente a la venganza, yo les digo: nada de represalias.
Frente al amar a tu amigo y odiar a tus enemigos, yo les digo: amad también a vuestros enemigos.
…Para ponernos en marcha en este camino de la paz, invito a todo el pueblo de Dios, encomendado a mi ministerio, para que realice al menos tres jornadas de oración y de sacrificio para obtener de Dios, el inestimable don de la concordia y de la paz para nuestra República.

...Deseo estar cerca de todos y de cada uno de Uds. para alentarlos, unirlos y confortarlos con el carisma propio del Obispo: la comunión eclesial… me uno a todos los que realizan su gozosa y fecunda labor en los barrios más humildes y abandonados de nuestra Diócesis. ya que la Iglesia como Madre, se siente obligada para con sus hijos, especialmente para con los más débiles, pobres y pecadores.


Fuente: Archivos del Boletín Diocesano




Apostolado de la Divina Misericordia

La Misericordia de Dios se manifestó en Morón

Ya son tres las comunidades de la Diócesis
que poseen reliquias de Santa Faustina

“La comunión que se gestó entre ellas a causa del Apostolado de la Divina Misericordia, es un signo pedido por el Obispo para este Jubileo Diocesano”, resaltó el P. Jorge Campero.

Un motivo de gran alegría y una gracia muy especial para la Diócesis de Morón, en su Año Jubilar, fue el regreso del Vicario General, Mons. Santiago Olivera, trayendo dos Reliquias de Santa Faustina Kowalska.
El 13 de julio, el Sr. Obispo, Mons. Luis Guillermo Eichhorn aguardó a su Vicario General en el aeropuerto de Ezeiza, para conducirlo de regreso a la Diócesis, después de una larga ausencia por un viaje de estudios en Roma.
Parte de su tiempo, Mons. Olivera lo dedicaría a recorrer Polonia, peregrinando a la tierra de Karol Wojtyla, Juan Pablo II. Por tal motivo, se ofreció para tramitar el pedido de las Reliquias de dos comunidades de la Diócesis: San José Obrero y San Carlos Borromeo, ambas del Decanato de Hurlingham, ante la Congregación de Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia, quienes administran todo lo relacionado a Santa Faustina y el Apostolado de la Divina Misericordia.

El 21 de julio, en la Catedral de Morón, tuvo lugar la solemne ceremonia de entrega de las Reliquias, a los Párrocos de las comunidades beneficiadas: el P. Silvio Rocha, de San José Obrero; y el P. Jorge Campero, de San Carlos Borromeo. En los meses previos, ya se notaba una creciente ansiedad por este momento, que se manifestó en el número de concurrentes, que superó ampliamente las expectativas.

Fue una jornada sencilla, pero de sentimientos muy profundos, un auténtico día de fiesta, en el que se vivió una íntima conexión con Faustina, Juan Pablo II y Jesús Misericordioso. Fueron presentados y prepararados los relicarios; se proyectó un video sobre la vida de la Santa, sus encuentros con el Señor, sus revelaciones, el comienzo de la Obra que propaga la devoción a la Misericordia Divina en la manera propuesta por ella, hasta el establecimiento de la Fiesta de la Divina Misericordia, junto con su canonización, en el año 2000. Santa Faustina fue la primer canonización del Nuevo Milenio, durante el Año del Jubileo. Sorprende en el video, como describe ese momento con lujos de detalles, por medio de una revelación, que tuvo en el año 1937.
Ahora, ya son tres las comunidades de la diócesis que poseen reliquias de la Santa. La restante es la parroquia San José, de Morón Sur, administrada por los Sacerdotes de la Congregación de San Miguel Arcángel.


Un acontecimiento de gracia
Las reliquias, lo que nos queda de los Santos, son recuerdos que nos unen más a un ser querido, en este caso a un amigo de Jesús, como lo fue Santa Faustina. Ella fue elegida por Dios para, desde su pequeñez, anunciar algo muy antiguo y que está en las entrañas de La Palabra: La misericordia de Dios. “Lo que es nuevo, es ese grito a nuestro tiempo de que recurramos, de que vayamos, de que experimentemos la Misericordia de Dios”, aclaró Mons. Olivera durante su Homilía, invitando “a descubrir una vez más, palpando, gustando, asimilando el amor que Dios nos tiene. Frente a la debilidad y el pecado, está el infinito amor de Dios, está su Misericordia”.

“Jesús hace presente la Misericordia divina. Él entregó su vida hasta el extremo, para nuestra salvación. Esto es lo que celebramos. Dios nos ama y nos espera siempre, entregó su vida para salvarnos. Para un cristiano vivir la Misericordia, es vivir el amor de Dios; y luego de experimentar esa Misericordia, los cristianos están comprometidos a ser misericordiosos con los hermanos”, explicó Olivera.

Renovar el deseo de la Santidad
Tener presente a Santa Faustina, debe ser un motivo para renovar el deseo de la santidad. Deseo que responde a la vocación bautismal. “El camino a la santidad, es acercarse cada vez más a Jesucristo. Para Faustina fue difícil, ella quiso cumplir siempre la voluntad de Dios.
También nosotros podemos decirle a Jesús, desde lo profundo del corazón, que somos sus discípulos. Y, porque somos discípulos, somos misioneros, servimos al hermano, somos activos. Este servicio y actividad tiene su fundamento en la contemplación del Maestro, de ser su amigo, de escuchar su Palabra, de estar con Él, y desde Él, salir al encuentro”, subrayó al concluir.

Reliquias misioneras
“‘Va a ser un tiempo de gracia’, expresaba Mons. Eichhorn al anunciar el Jubileo Diocesano”, recordó el P. Silvio. “Dios nos hace ver que ese tiempo de gracia, es un tiempo de Misericordia, a través de la llegada de las Reliquias de Santa Faustina. Con ellas, experimentamos de cerca que el Señor está con nosotros, que no nos abandona, que no tenemos que temer confiados en su infinita Misericordia”.
¡Qué lindo es ser instrumento de la Misericordia!, enfatizó el P. Rocha, vislumbrando que esto va a traer gracia sobre gracia.
“Nos piden que estas reliquias sean misioneras, Dios quiera que podamos ponernos al servicio de llevarlas a las comunidades, para que experimenten lo que hoy nosotros”, finalizó, sumando la intención de que el Apostolado de la Divina Misericordia, se extienda a todas las comunidades de la Diócesis.

Después de mucho esfuerzo, se logró tener la presencia de las Reliquias que ponen a los fieles en contacto con el misterio de la comunión de los santos. “Santa Faustina no vino para quedarse en una custodia, sino para seguir anunciando lo maravilloso de la Misericordia de Dios. Ahora, podremos compartir con todas las comunidades el ser apóstoles de la Misericordia de Dios. Siempre hay algo de miseria en nosotros y Dios pone su corazón para sacarnos y poder experimentar su amor, su ternura”, sostuvo el P. Campero, remarcando “que la comunión que se está gestando entre las comunidades, a través de las Reliquias, es un signo pedido por el Obispo para este Jubileo Diocesano”.

Entrevista a Mons. Olivera con motivo de la llegada de las Reliquias de Santa Faustina, en el Programa de Radio de la Parroquia San José Obrero

Todos los sábados, de 8 a 10 horas, por FM CENTER 98.5, en la Ciudad de Willam Morris, Amira Giselle Isleño, Amira Canevaro, María Rosa Olas y Ramiro Ayala, conducen y llevan adelante el Programa de Radio de la Parroquia San José Obrero, en el que se dialogan temas de reflexión cristiana y actualidad parroquial y diocesana, se le da un espacio a la lectura del Evangelio, y el oyente puede disfrutar de música acorde.

Por la mañana del 21 de julio, anticipando la ceremonia de entrega de las Reliquias, el Programa contó con la participación de Mons. Santiago Olivera, quien prometió la visita, antes de partir hacia Europa.

Un tiempo de gran riqueza y espiritualidad
Sobre su viaje, compartió la gracia de visitar Polonia, yendo tras las huellas de Juan Pablo II; la especial bendición de haber estado en Cracovia, durante la Fiesta de la Divina Misericordia, ciudad de la que surgen Santa Faustina y Juan Pablo II; y los sentimientos que le produjo su encuentro con el Papa Benedicto.

Iniciativa
La iniciativa de traer las reliquias nació de las comunidades de San José Obrero y San Carlos Borromeo. -“Yo, sólo fui un instrumento para traerlas y luchar para conseguirlas, dadas las dificultades que presentó el que las comunidades solicitantes estuvieran tan cerca una de otra”, subrayó Mons. Olivera.

Las Reliquias
Los Santos son fieles amigos de Jesús. Los creyentes quieren tener algo que les perteneció, para recordarlos con gozo y contagiarse de ellos, y así, vivir lo que Jesús pide.
“Estas Reliquias marcarán una fuerte presencia de la Santa en la Diócesis. Para San José Obrero, es una de primer grado (parte del cuerpo del Santo), en este caso, uno de los huesos de Santa Faustina. Para San Carlos, es de segundo grado (parte de algún objeto muy cercano al Santo), un fragmento del hábito con el que Faustina fue sepultada.
Las reliquias de tercer grado ~agregó a su explicación Olivera~ son extraídas de algún objeto en contacto con el lugar en el que los restos del Santo, han sido sepultados.
Venerarlas debe ser un puente para los creyentes que los debe conducir a quien el Santo presenta: A Jesús. Santa Faustina tiene la particularidad de presentar con su vida, con su palabra y con su visión, a Jesús Misericordioso”.
“La experiencia de estar en el Santuario de Jesús Misericordioso, rezando ante la tumba de Santa Faustina con los cantos de coro, fue extraordinaria, fuí inmediatamente a Jesús”, expresó el Vicario General, resaltando el asombro que le produjo el Santuario que bendijo Juan Pablo II, la cantidad de gente, sobre todo de jóvenes que pasaban a orar, cantar, rezar la coronilla. “Toda la noche del sábado hubo una jornada, una vigilia de oración preparando la gran Fiesta. Todo el tiempo reinaba un clima de fervor y entusiasmo. El templo cuenta con muchísimos confesionarios, y un sacerdote de la Congregación San Miguel Arcángel (Congregación presente en nuestra Diócesis) animaba toda la celebración.

Fue muy fuerte la experiencia de celebrar el Domingo de la Misericordia, allí. La Misa la presidió el Cardenal Estanislao, Arzobispo de Cracovia, ¡Tanto tiempo secretario de Juan Pablo II!. Faustina deseo profundamente que haya una fecha dedicada a la Divina Misericordia mundialmente. Fue Juan Pablo II el que la instituyó. Él, también, fue el que empezó el proceso de beatificación en su Diócesis, y ya siendo Papa, el que posteriormente la beatificó y canonizó”, destacó.

Jubileo Diocesano

Proyectando la gran Fiesta
en honor a Nuestra Señora
del Buen Viaje

La Diócesis se prepara para la clausura del Jubileo Diocesano, con la celebración de la Fiesta en honor a su Madre y Protectora, la Santísima Virgen María, en su advocación de la Inmaculada Concepción del Buen Viaje. Para ese día, se espera una masiva procesión presidida por Mons. Luis Guillermo Eichhorn y su Clero, hasta la Iglesia Catedral. De esta manera, se cerrará oficialmente el Jubileo Diocesano.

Para alentar al pueblo fiel moronense y como preparación a este gran acontecimiento, se dispuso que la imagen de Nuestra Señora del Buen Viaje recorra las diversas comunidades parroquiales de la Diócesis.

Hemos recibido comentarios de dichas visitas:

Crónica de la visita de Nuestra Señora del Buen Viaje a la Comunidad Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, de Haedo

Durante el mes de Mayo, los misioneros de esta comunidad nos dedicamos a visitar a las familias, para anunciarles la llegada de nuestra Madre, invitándolos a adornar sus casas y a preparar el corazón de nuestra comunidad.
Algunos adornaron el frente de sus hogares con guirnaldas y afiches, otros se sumaron colocando pasacalles, que dieron a nuestras calles un color alegre y festivo.

Fuimos a buscarla a la Catedral de Morón, el día 11 de Junio, a las 10. Encabezando la marcha, fue trasladada con la escolta de un camión de Bomberos, que recorrió las calles de nuestra ciudad de Haedo. Acompañó el recorrido una caravana de vecinos, que adornaron sus autos con globos, banderas y guirnaldas. La imagen transitó las calles de nuestra comunidad, cuyos feligreses salieron a saludarla.

Al son de bocinazos, sirena y repique de campanas fue recibida por los alumnos y maestros de la escuela Nuestra Señora de la Esperanza. Permaneció allí todo el día, siendo visitada por sus alumnos, que le dejaron cartas, dibujos y flores; y por la noche, por los alumnos y profesores del Instituto del Profesorado Monseñor Miguel Raspanti.

El día 12 le tocó el turno a Caritas Parroquial y luego visitó el Jardín Cascabeles, siendo recibida con mucha alegría por los niños.
El día 13 acompañó las actividades laborales de los operarios del Taller Protegido Eduardo Álvarez y durante la noche visitó la Comisaría de nuestro barrio y a los familiares de los detenidos.
Por la mañana del día 14, estuvo con los alumnos de la Escuela 8 y por la tarde, con los del Centro Cultural Haedo.
El día 15, permaneció en nuestro templo Parroquial, compartiendo con la comunidad su Fiesta Patronal, Solemnidad del Sagrado Corazón y la Fiesta del Inmaculado Corazón de María del día sábado. Allí fue visitada por los fieles que se acercaron a rezar junto a ella.
El día domingo 17, partió por la mañana a visitar a otras comunidades de nuestro Decanato.

Crónica de la despedida y gratitud de la Comunidad Resurrección del Señor y de la bienvenida a Santiago Apóstol y San Carlos.

El día miércoles 27 de junio, el Párroco de Resurrección del Señor, de Haedo, P. Lucho, presidió la Santa Misa de gratitud y despedida a la Virgen del Buen Viaje en su comunidad; concelebró el Padre Ariel, Párroco de Santiago Apóstol y San Carlos; y la asamblea litúrgica estaba formada por fieles de ambas comunidades.

Al retirarse la Santa Imagen del Templo de Resurrección del Señor, entre canciones en honor de la Madre de Dios y aplausos de gratitud, se la llevó hasta una camioneta y al repique de la campana parroquial, comenzó la procesión de muchos fieles a pie y una caravana de autos.
Al llegar a la calle Defensa y la Avenida Juan B. Justo, se bajó la Santa Imagen de la unidad móvil y sobre hombros, se la llevó hasta la esquina de enfrente, ya Parroquia Santiago Apóstol, donde fue recibida por sirenas, bocinas de autos y aplausos. Se ubicó la Santa Imagen sobre otro vehículo transformado en carroza, engalanado con un tríptico y arco embanderado con la Bandera Nacional y la del Estado Pontificio, y un arco de flores.
El Padre Lucho y el Padre Ariel se dieron un abrazo frente a la Imagen de la Virgen del Buen Viaje, como signo de la comunión con la que ambas comunidades organizaron el festejo.

Desde dicha esquina, todos unidos, siguió la procesión entre fieles que caminaban siguiendo la camioneta-carroza, y una larga caravana de autos que no dejaban de tocar sus bocinas en signo de alegría, por las calles llenas de pasacalles, dando la bienvenida a la Virgen, dándole gracias por Jesucristo, por ayudarlos a ser comunidad orante y misionera, y con súplicas por los niños, las familias, los jóvenes, los enfermos.

En la puerta del Templo de la parroquia Santiago Apóstol y San Carlos esperaban cientos de fieles que, ni bien vieron llegar la Imagen, irrumpieron en aplausos y saludos con pañuelos.
La Imagen fue ubicada en un altar especialmente preparado, ornamentado con rosas y margaritas blancas en honor de la Buena Madre.
Luego se realizó una breve Liturgia de Bienvenida y gratitud, en la que tres fieles laicos presentaron su oración y saludo en nombre de toda la Comunidad.
Impartida la Bendición, en procesión todos se acercaron a tomar gracia de la Imagen, mientras se cantaban canciones en honor de la Virgen.

El P. Ariel expresó: "María del Buen Viaje fundadora, Reina y Madre de nuestra Iglesia Diocesana, en nombre de toda esta Comunidad de Santiago Apóstol y San Carlos Borromeo, hago mías y ruego por todos con las Palabras de Juan Pablo II:
¡María muestra que eres Madre!

Visita al Seminario Diocesano San José

La Santísima Virgen María le regaló al Seminario Diocesano San José, un tiempo de oración y adoración.

La visita resultó tan sencilla como profunda. El miércoles 18 de julio, un grupo de seminaristas junto al padre rector fue a buscar la imagen al Instituto Cardenal Stepinac, participando de los cálidos saludos y oraciones que alumnos, maestros y directivos de la escuela le daban a la Virgen. Mientras tanto, otro grupo de seminaristas aguardaba la llegada de la imagen en el mismo Seminario Diocesano. Al llegar, fue entronizada en la Capilla, y se rezó el santo Rosario. La intención principal que tuvimos como comunidad fue el aumento y la fidelidad de las vocaciones al ministerio sacerdotal.

Una noche de adoración
“Ya que María señala siempre a su Hijo”, nos decía el padre Fernando Laguna, en la comunidad del Seminario acordamos exponer el Santísimo Sacramento para la adoración de la comunidad a lo largo de la noche. De 22 a 7, en turnos de una hora, se fueron sucediendo los seminaristas para adorar y orar con Jesús Eucaristía. A las 7, luego de la bendición “con el Santísimo”, Mons. Luis Guillermo Eichhorn presidió la Eucaristía de la Comunidad. Concelebraron, Mons. Santiago Olivera, Vicario General; y los padres Fernando Laguna, Rector del Seminario y Juan José Cencig, Padre Espiritual.

La Santa Misa estuvo dedicada a María Reina de los Apóstoles, y Monseñor Eichhorn indicó que, así como María acompañó a los Apóstoles y les ayudó a permanecer unidos en la oración, en esa noche acompañó de modo especial a los discípulos de Jesús que se preparan para la tarea apostólica.

Cerca del mediodía, dando gracias por la presencia de la Imagen de la Virgen del Buen Viaje, se rezó un Rosario en comunidad, para luego despedir la Imagen, que continuó su recorrido en la Fundación Felices los Niños.

En la Fundación Felices los Niños

La imagen peregrina de Nuestra Señora del Buen Viaje, Patrona de Morón, visitó la Fundación Felices los Niños, el 19 de julio. El Obispo, Monseñor Luis Guillermo Eichhorn, bendijo a los chicos y jóvenes de los hogares y escuelas en la capilla del Seminario de Morón, y a continuación, la imagen fue llevada en procesión visitando las distintas instalaciones.
Al otro día, la Virgen se despidió de la Fundación y los niños participaron de la misa presidida por el capellán del Hogar, presbítero Luis Luque, en la capilla Santo Domingo Savio.

Visita a la Unidad Penal Nº 39, de Ituzaingó

El sábado 21 de Julio, el Penal 39 de Ituzaingo, tuvo la alegría de recibir la visita de la Santísima Virgen del Buen Viaje, en su peregrinar por las diferentes comunidades de la Diócesis, en el año de su 50º aniversario.

Proveniente de la Parroquia San José, también de Ituzaingó, con el Párroco, el Padre Juan Coltro y el acompañamiento de la comunidad, alrededor de las 15 hs, la imagen de la Virgen María arribó a la puerta del Penal. A su lado marchó el Capellan de la Unidad Penitenciaria, Diácono Mario Miskiewiez. A llegar, los aguardaban los catequistas de la Pastoral Carcelaria, junto al Coordinador Diocesano de dicha Pastoral, Diácono Horacio González.
Las puertas se cerraron y sólo pudieron ingresar con la imagen, las personas autorizadas. Mientras tanto, afuera, el P. Coltro y su familia parroquial rodeados de numerosos niños de catequesis, oraban por todos los internos del Penal.
El Coordinador Diocesano, al regresar a su casa, compartió con Seguimos Caminando lo que habían vivido:
El paso de la Virgen por nuestras Parroquias, Capillas, Colegios e Instituciones, no es en vano. Al entrar del Penal, cuando la llevábamos al S.U.M. (salon usos multiples), lugar donde habitualmente damos la catequesis, sucedió algo que creímos fue un signo, que María nos quería mostrar:

El camino desde la entrada al S.U.M. es recto, tiene aproximadamente treinta metros de largo y cinco controles, de los cuáles en cada uno, hay dos puertas, una pequeña, que hay que agacharse para pasar y otra más grande, que muy pocas veces se usa. Para poder pasar la imagen, debíamos abrir las puertas grandes, pero los candados y las bisagras estaban oxidados, ya que, como dije, no es habitual que estas puertas se abran. Comenzamos a mirarnos entre nosotros algo nerviosos, pero vimos que la Virgen no quería entrar por allí. Ella deseaba pasar por todo el Penal.

La única manera de llegar al lugar de la reunión de catequesis era dar toda la vuelta por adentro de Penal. Es decir, el deseo de nuestra Madre era bendecir con su paso, todos los pabellones y las instalaciones donde se encuentran nuestros hermanos privados de la libertad, llegando luego de su recorrido, al lugar donde habíamos previsto que Ella estuviera.
Ese día, bajaron alrededor de setenta internos, unos veinte más de lo habitual, y vivimos un encuentro profundísimo con Jesús y su Madre. Durante la hora y media que duró la catequesis, ningún hermano se retiró o se levantó de su lugar, algo que nos sorprendió, ya que algunas veces la ansiedad, los hace levantar ó caminar por el salón. En el encuentro les hicimos conocer la historia de nuestra Patrona, y luego, todos en comunidad, rezamos la oración más hermosa para Ella: el Santo Rosario, finalizando con la bendición individual a cada uno”.

EL Diácono González sintió una alegría inmensa al ver a estos hermanos, que a pesar de su condición, no dejaban de rezar... “Sus rostros mostraban que todavía hay esperanza, que pueden cambiar, que pueden empezar una nueva vida, que Dios les dá otra oportunidad.
Es por eso que tambíén, nosotros, es decir la Iglesia, estámos allí, porque donde hay esperanza, está Jesús, donde hay un ser humano, que ha caido, está Jesús, el buen samaritano
”, subrayó, dando gracias al Señor, porque hace nuevas todas las cosas y gracias a su Santísima Madre, por mostrarnos cuanto nos ama”.

 

Junio ~ Agosto de 2007